lunes 15 de septiembre de 2008

La frase del lunes

Estoy repetido y aburridísimo, lo sé. Ando corto de tiempo y de ideas para nutrir este pequeñísimo blog. Pero ni modo. Le mantendré la nariz fuera del agua todo el tiempo que pueda, aún cuando para ello necesite citarlo hasta el hartazgo a mi admirado Ibsen Martínez. 

Voy con un párrafo suyo publicado en su columna "distopías" y que versa sobre nuestros militares bolivarianos. 


uno los ve en televisión, notoriamente ventripotentes, con papadas que tiemblan al gritar "Patria, socialismo o muerte", y no puede sino pensar que en lo único que nuestro generalato supera al de los gringos–y al de los colombianos y al de los rusos y a los de la OTAN– es en el índice de masa corporal. Fruto, me parece, del mucho Buchanan’s 18 años, de, abuso con la parrilla mixta con yuca y del sedentarismo que propician las 4X4 de lujo.
Fabuloso, como siempre. 

lunes 8 de septiembre de 2008

Blogs (II) - Ibsen Martínez

Acá les va la segunda entrega de Ibsen sobre los blogs. 


1.
Hace apenas cinco años ya eran un fenómeno que había estado creciendo, hasta hacerse insoslayable, desde hacía al menos una década.

En 2003, según muy fiables estadísticas, existían ya más de ochenta millones de blogs en el planeta y se creaban cien mil nuevos cada día: uno cada segundo y medio.

En un reciente discurso aunque famoso discurso– famoso, al menos, entre blogueros de habla hispana– que el periodista Juan Luis Cebrián, exdirector de El País de Madrid, pronunció por entonces ante la Real Academia de la Lengua, aquel se detenía en cuestiones de léxico y en cómo estas han nublado la visión de muchos a la hora de ponderar el verdadero impacto que, en nuestra esfera lingüística, han tenido los blogs.

Entre las finas distinciones que allí se hacen, hay una que separa los diarios personales de antaño de los blogs.

"Aunque los hemos definido como diarios personales–observa Cebrián–, lo que se ajusta inicialmente a la realidad, los blogs se diferenciaron de aquellos, también desde el principio, en dos cuestiones cruciales. La primera es que, mientras en un dietario clásico las entradas y anotaciones se producen en orden cronológico, de más antiguas a más recientes, en un blog se invierte dicho orden, de modo que se consulta comenzando por el final, retrocediendo en el tiempo a partir de ahí.

La segunda, y mucho más importante, consiste en que por lo común los diarios personales estaban, y están, dedicados a atesorar los secretos de nuestra identidad más profunda. Todavía se venden en las papelerías libritos de hojas en blanco que se cierran como cajas fuertes bajo siete candados a fin de que nadie fisgue lo que allí escriben nuestras y nuestros adolescentes. Por el contrario, los blogs fueron ideados para ser leídos, y aún manipulados, por terceros, están llenos de enlaces a otros blogs que los demás escriben y, cualesquiera que sean los valores que en ellos se defiendan o estén presentes, la intimidad no forma parte de ese elenco." ( "La Vida En Un Blog", El País, 05/11/2007).


2.
Sin embargo, basta atender el extraordinario caso de Yoani Sánchez, la joven cibernauta cubana que ha sacado de quicio a Fidel Castro hasta el punto de que este ha resuelto dedicar más de uno de sus "artículos", escritos desde la senectud para la posteridad de Granma. En uno de ellos, el patriarca de la Revolución cubana fue tan lejos en la injuria sexista que Yoani decidió ceder a su esposo la palabra para responderle gallardamente al dictador.

En el blog de Yoani, accesibe en el website http://www.desdecuba.com/genera ciony , la intimidad y lo cotidiano, incluso las deliberaciones más íntimas de la autora, cobran un cariz tan inconteniblemente turbador de la "paz totalitaria" que el fenómeno tardará en agotar los análisis de numerosos observadores de la blogosfera.

Como se sabe, el régimen cubano ha hecho todo lo que ha estado a su alcance para acallar a la bloguera. Lo llamativo es que las entradas que Yoani Sánchez hace en su diario o bitácora o como quiera llamársele, nunca aparecen imbuidas del talante estridente fácilmente asociable con el que, antaño, se habría apoderado de un agitador al frente de un transmisor de radio clandestina.

Bien dice Cebrián que hoy día asistimos, quizá de manera no muy consciente, al nacimiento de una verdadera nueva civilización.

"Ni un solo rincón de nuestra historia futura–advierte el curtido periodista– va a dejar de verse afectado por el tsunami del mundo digital". Esto no parece haberlo asimilado Fidel Castro ni quienes, obedeciendo sus órdenes, han dado en amenazar en su integridad personal, con acciones intimidatorias, a Yoani González.

Los cables recogieron, hace poco, un intento de agresión física contra ella, en el curso de una manifestación que reclamaba en La Habana la libertad de Gorki Aguila, un joven rockero cubano encarcelado.

Pero lo que en verdad quisieran consignar estas modestas notas es que, adicto como soy al blog de Yoani– pleno de creatividad, rebosante de observaciones y escrito en un castellano vivaz, culto y de una gran capacidad evocativa de todo lo que a su dueña le pasa ante los ojos, o escucha, o discurre–, he descubierto en ella, no sólo a una irreductible e insumisa ciudadana cubana que recurre al blog para expresar su disidencia, sino también una de las escritoras más importantes de la lengua en el momento actual.

Un sosegado texto suyo sobre la vida cotidiana en La Habana en que le ha tocado vivir toda su vida, aparecida en el número de abril de este año de la revista mexicanoespañola "Letras Libres" (www.letraslibres.com), merece, desde su aparición, contarse en la antología futura de eso que Juan Villoro ha bautizado como "ornitorrinco de la prosa": la crónica latinoamericana de este siglo.

Se titula "La Ligera Orfandad" y, en ella, Yoani Sánchez ofrece una singular visión de los cambios anímicos obrados en los particulares radicados en la isla desde que, hace 23 meses el Comandante, no acude a un acto público ni pronuncia un prolongado discurso.

Sin duda, muchos hemos leído infinidad de "retratos morales" de Fidel Castro y balances de los 50 años de su modélica Revolución. Muchos hacen hincapié en su legendario "carisma". He aquí lo que , al respecto, nos dice Yoani Sánchez:
3.
"La fascinación se alimentaba de su presencia, de su voz, de su imagen, de eso que los entendidos llaman el `carisma’ y que se ha venido deshaciendo en este tiempo al evidenciarse su humana fragilidad. Poco a poco comienzan a sacudirse los hipnotizados, no con un violento chasquido de los dedos, como en el circo, sino tan lentamente como se desvanece el prolongado influjo de Fidel Castro. Su hermano, evidentemente, no posee ese don para el hechizo colectivo.

Fidel ha sido muchas cosas, pero finalmente se le recordará como el mejor hipnotizador de la historia de Cuba. Un ilusionista que hizo creer a millones de personas que el futuro sería promisorio e inminente y que cualquier sacrificio individual sería poco para el bienestar colectivo que se avecinaba.

Un seductor que creó en la mente de millones de cubanos el ensueño de una dignidad nacional fortalecida en el combate frente al enemigo más poderoso de la historia del mundo. Por mantener esa fantasía inaprensible, al menos tres generaciones de cubanos, la de mis padres, la mía y la de mi hijo, renunciaron a tener garantizado aquello que hubiera podido ser la base material de su dignidad personal: una vivienda decorosa, una alimentación adecuada, una transportación eficiente y los más elementales derechos de expresión, información y libre asociación."

martes 26 de agosto de 2008

US



They made a statue of us

And it put it on a mountain top

Now tourists come and stare at us

Blow bubbles with their gum

Take photographs for fun, for fun


They'll name a city after us

And later say it's all our fault

Then they'll give us a talking to

Then they'll give us a talking to

Because they've got years of experience

We're living in a den of thieves

Rummaging for answers in the pages

We're living in a den of thieves

And it's contagious

And it's contagious

And it's contagious

And it's contagious


We wear our scarves just like a noose

But not 'cause we want eternal sleep

And though our parts are slightly used

New ones are slave labor you can keep


We're living in a den of thieves

Rummaging for answers in the pages

We're living in a den of thieves

And it's contagious

And it's contagious

And it's contagious

And it's contagious


They made a statue of us

They made a statue of us

The tourists come and stare at us

The sculptor's mama sends regards

They made a statue of us

They made a statue of us

Our noses have begun to rust

We're living in a den of thieves

Rummaging for answers in the pages

Were living in a den of thieves


And it's contagious

And it's contagious

And it's contagious

And it's contagious

And it's contagious

And it's contagious

And it's contagious

And it's contagious


Regina Spektor

Video de Blomvisible

martes 12 de agosto de 2008

Deuda con Pessoa

A Pessoa tengo tiempo buscando leerlo, pero mi desorden y mi reducido tiempo libre, me siguen alejando de él. Desde que empecé a escudriñar sobre el portugués me despertó una inmensa curiosidad por su obra, la misma que se avivó esta mañana cuando tropecé con este artículo de Teódulo López Meléndez, en TalCual Digital. Hoy, espero, podré llegar al Libro del Desasosiego y prestarle la atención que merece. 


Pessoa

Alberto Caeiro Da Silva nació el 15 de octubre de 1889 y murió en 1915, de tuberculosis, como el padre de Pessoa. Álvaro de Campos nació el 15 de octubre de 1890 y se graduó en la Universidad de Glasgow; muere el 30 de noviembre de 1935, al igual que Pessoa. Ricardo Reis murió en la misma fecha; había nacido en Oporto el 19 de septiembre de 1887; era médico. Alexander Search, a pesar de su nombre anglosajón, nació en Lisboa el 13 de junio de 1888; mantiene correspondencia con Pessoa desde los tiempos de Durban; escribía poesía y prosa en inglés. Bernardo Soares vive, como Pessoa, en una modesta pensión de Lisboa donde pasa toda su oscura vida; Fernando lo conoce en una trattoria donde Soares le habla de su vida de escritor y le hace conocer el maravilloso y sorprendente Livro do Desassosego. A Antonio Mora, filósofo, autor deRegresso dos deu ses; Pessoa lo conoce en un manicomio de Cascais, pequeña ciudad de mar en las cercanías de Lisboa.


Charles Robert Anon, escribía poemas y cartas en inglés. A.A. Crosse, participaba en los concursos del Ti mes; no ganó el gran premio que necesitaba para regalarle el dinero a Pessoa y que éste pudiese comprar los muebles y casarse.


Thomas Crosse, tenía como intención traducir al inglés los poetas portugueses sensacionistas. Jean Seul de Mérulet, nació en 1885, escribía en francés. Abilio Cuaresma, amigo íntimo de Pessoa. Vicente Guedes, Federico Reis, Charles Search, Barão de Teive, C. Pacheco, Pero Botelho, Pantaleão, Carlos Otto, Caesar Seek, Dr. Nabos, Ferdinand Summan, Jacob Satan, Erasmus, Dare, una legión, en suma, la legión de Pessoa.


La primera afirmación que se debe hacer es que, en el fondo, Pessoa queda uno dentro de este casi infinito desdoblamiento. Partiendo de aquí debemos señalar que todo se origina en un "sentimento de extrañeza", de un rechazo a aceptar el mundo como sus percepciones lo captan. El enigma de existir, "uma coisa que está para além dos deuses, de Deus, do Destino" (frase de Álvaro de Campos). En "Cartas a Armando Cortes-Rodrigues", Pessoa habla de sus heterónimos como "desdoblamientos". Otra cita de esa correspondencia con el amigo es reveladora, pues describe el fenómeno como sentir en la persona de otro, aclarando que la sinceridad continúa a existir, como es sincero el Rey Lear que no es Shakespeare sino una creación suya.


Antonio Tabucchi, un insigne estudioso de Pessoa (al parecer todo escritor que vive en Portugal es atrapado por él) señala que "l’operazione di Pessoa consiste nel tradurre in un fatto cosí clamoroso e per certi aspetti persino istrionesco como quello della creazione eteronimica, l´elemento piú rivoluzionario del Novecento: la Coscienza", es decir, entra en la literatura el gran narrador de nuestra época: el Yo.

lunes 4 de agosto de 2008

Ibsen y los Blogs (I)

Tengo este blog abandonado. La verdad, he ocupado mi tiempo en otras cosas (entre ellas, intentar elaborar un blog sobre psicología del consumidor y publicidad), labor que me ha quitado el poco tiempo que dedicaba a intentar escribir algo con sentido por acá. También, tristemente, estoy leyendo menos. Y la escritura de este blog - en realidad todas las escrituras en mi opinión - deben nutrirse antes de una buena lectura. Si no se lee, se comete el error de repetir estupideces y opiniones que a pocos importan. Así estoy yo. Igual, trataré de mantener este sitio a flote el mayor tiempo posible, procurando no ladillar demasiado a los pocos que tienen la amabilidad de pasearse por aquí a echar un ojo. 

Para empezar la labor, copio hoy la primera entrega que hizo Ibsen Martinez (saben todos que yo soy uno de sus fans) sobre los blogs. Ofrece allí una perspectiva interesante, que me parece, merece conversarse. Léanlo y después hablamos, ¿les parece?


 Distopías - TalCual Digital 04/08/08

Ibsen Martínez



1. Hace ya un buen tiempo, en Bogotá, conversaba yo con mi amigo Héctor Feliciano acerca de los blogs.


Feliciano es un notable escritor puertorriqueño, autor de un libro extraordinario: El Museo Desaparecido: Los Nazis y la confiscación de obras de arte (Planeta, 2004).


Por aquel tiempo Feliciano se había avenido a escribir un blog para la website de un gran grupo editorial español. Compartía el índice de autores del blog con otros escritores iberoamericanos y españoles.


El caso es que, luego de seguirlo asiduamente, Feliciano dejó de escribir su bitácora y yo, como lector, lo resentí: Feliciano es dueño de una prosa límpida y muy empática, así como de un don de observación que hacía de la lectura de su diaria entrega –escrita en Nueva York, donde reside y trabaja– una verdadera delicia mañanera.


Las razones que me dio Feliciano para dejar de escribir el blog me resultaron sumamente persuasivas.


Hombre escrupuloso y aplicado, Feliciano dedicaba mucho tiempo a escribir el blog y debía hacerlo, además, contra la diferencia horaria.


Esto restaba tiempo a la investigación y al libro en que creo que todavía debe estar empeñado. Feliciano es un historiador del arte, y sus libros, que se leen fácilmente, requieren para lograr ese efecto, un complejo artesonado que es, precisamente, lo que sustenta la prosa "feliciana", sólo en apariencia fácil de lograr. Y eso consume tiempo.


El otro motivo que invocaba Feliciano era el de los "comentaristas", esos seres anónimos que, la mayoría de las veces sin haberte leído atentamente, van y te insultan sin más. Feliciano, que es todo un caballero, no se retraía de responderle a más de un desalmado, tratando siempre de sacarlo de sus errores o clarificando las intenciones del bloguero. Hacerlo restaba aún más tiempo al trabajo que en verdad le interesaba.


Lo dicho resume los pareceres que hasta hace poco tenía yo de la idea de escribir un blog: me parecía un ejercicio fútil, cuando no pretencioso y, por sobre todo, agotador. Si ya urdir un artículo semanal es un incordio, ¡qué será escribir diariamente algo que no parezca mera efusión del páncreas! 

2.

Insistiré en lo de los "comentaristas".


Los diarios del planeta –cuya pervivencia en edición de papel luce hoy tan amenazada que The New York Times calcula ya que, para 2025, no podrá leerse sino en versión online– han dado a luz una superchería de mercadeo que finge democratizar el trato entre el diario y el lector: el llamado "periodismo ciudadano".


Este último consiste en que cualquier incógnito hijo de puta lee tu artículo en la edición online y, maquinalmente, va y te endilga un epíteto y sanseacabó. Casi siempre con una sintaxis y una ortografía que, en sí mismas, ya son un insulto a la inteligencia.


Lo más llamativo del fenómeno es que los dicterios y las injurias rara vez se desprenden de lo que, en rigor, has escrito. No es preciso, por ello, escribir deliberadamente un blog interactivo para convertirse en conejo de galería de tiro. Como quiera que los artículos aparecen en la versión online, y el diario invita a todo bicho de uña a comentar y a construir su propia "opinática", el articulista no tiene defensor.


A mí me ocurre que, cuando escribo en el blog del Washington Post, no importa sobre cuál tema, aparecen los comentaristas y me ponen verde.


En el caso estadounidense, los comentaristas son mayoritariamente chavistas gringos –¡los peores, donde los haya, pues siempre están dándonos lecciones de historia política venezolana!– y te dicen, de una, que lo que pasa es que estás en la nómina del Departamento de Estado, o que eres de la "élite blanca". ¡Como si Venezuela fuese Suráfrica y yo, con esta facha, pudiese parecerme al "catire" Maninat! Experiencia parecida me de paran las entregas que hago a El Espectador de Bogotá.


No importa de lo que escriba, los comentaristas deciden que hay que atizarme duro como "narcouribista".


En el caso del diario bogotano, la vaina resulta un enigma porque ni siquiera puede decirse que la razón se halla en la polarización política: Colombia no está polarizada en absoluto; el doctor Uribe ostenta 90% de la simpatía pública. Si Colombia está polarizada debe ser entre la suculenta Shakira y el incomparable comediante que es Andrés López.


Mi conclusión es que los comentaristas del "periodismo ciudadano" colombiano son la versión internética de lo que mis mayores llamaban "los sin oficio". En Colombia llaman "mamertos" a los "ñángaras", especialmente a los sin oficio de café. Buena parte del mamertismo descarga su idealización de las FARC en el espacio dedicado al "periodismo ciudadano" online. En Venezuela, el periodismo ciudadano brinda diariamente memorables registros de patología política en los postings que pueden descifrarse –ya que no leerse-en "Noticiero Digital".



3.

Con todo, últimamente me ha dado por los blogs. ¿La razón? Los hay muy buenos. Hay pocos, pero son. El de Arcadi Espada, en España, por ejemplo. Y uno que es sencillamente infaltable en mi dieta diaria: el que elaboran Quico Toro y sus compinches en "Caracas Chronicles" (caracaschronicles.blogspot.com/) Otro blog insoslayable es el de Félix J. Tapia (felixjtapia.org/blog).


Hay uno que requiere récipe morado: discurre mayormente sobre filosofía política. Su lema es "crítica y más crítica". Se llama "La Mosca Cojonera" (fliegecojonera.blogspot.com/) y da la impresión de ser obra de un argentino muy enterado. Y hay otro que, por razones de compartida melomanía, no dejo de visitar. Lo "sube" Irina Capriles, desde Mallorca: http://irinacapriles.es/. Su diseño es modélico: provoca copiarlo.


¿Adónde quiero llegar, dirá usted, con esta bagatela acerca de los blogs que frecuento? Pues ni más ni menos que a mi próxima entrega que se ocupará del blog que, en la soledad de su modesto apartamento de La Habana, escribe una filólogo cubana y treintañera llamada Yoani Sánchez y que saca de quicio al insumergible Fidel Castro: se llama "Generación Y" y usted puede echarle un vistazo en español, polaco, inglés, francés, alemán e italiano (que todos esos idiomas domina la valerosaYoani) enhttp://www.desdecuba.com/ generationy/

viernes 11 de julio de 2008

Comiendo helado en Bielorusia

Sigo pegado, muy pegado, con el fenómeno de los llamados “social media”. Escuchando una charla de Clay Shirky (sobre quien hablaré en un muy próximo post) me enteré del fenómeno llamado “flash mobs”. La idea es muy sencilla: se trata de convocar a personas   a través de blogs o cadenas de correos, para reunirse de manera “espontánea” en un lugar determinado e iniciar una conducta o serie de conductas en principio absurdas. La idea, aparentemente, nació del editor de Harpers Magazine, Bill Wasik, quien al parecer quería demostrar lo fácil que es reunir a un grupo de personas que no se conocen para que emitan una conducta común. Lo interesante del flash mob es justamente la apariencia de espontaneidad que tienen, pues todos inician el comportamiento a partir de una clave, como por ejemplo, una hora determinada. Así, no hay “grupo” en un principio, sino que este se arma para dar forma a la acción colectiva e inmediatamente después de terminada la acción, se disuelve. De este modo, se han organizado peleas de almohadas en Toronto, caminatas estilo zomby en San Francisco y la muy especial comida de helados en Minsk, que es sobre la cual quiero hablar.  

A partir de un blog se organizó en Bielorusia un “flash mob” que consistía en ir a la Plaza de Octubre y luego de la clave definida (la cual ignoro) todos empezarían a comer helado. Como todos sabemos, Bielorusia (uno de los mimados de nuestro presidente) es un país gobernado bajo en régimen autoritario, uno de cuyos rasgos distintivos es la prohibición de acciones orquestadas en la mencionada plaza. Los guardias de gobierno, al notar que había una suerte de conspiración detrás de los helados, empezaron a arrestar a las personas, pues no se pueden hacer acciones colectivas en esa plaza, ni siquiera algo tan idiota como comer helado. Después de esa acción siguieron otras. Para Shirky, la más impactante es aquella en la que la acción colectiva consistía en caminar y sonreírse unos a otros. Nuevamente, la policía arrestó a personas por sonreír. Evidentemente, la segunda parte de los flash mobs consistía en registrar todo lo ocurrido en video y fotografías, para luego hacer saber al mundo el nivel de retroceso en el que ese país está sumergido. Dice Shirky, “nada mejor para evidenciar una dictadura que mostrar a sus policías arrestando por comer helado”. Lo peor de todo para los policías de Minsk es que esas acciones son indetenibles, pues la gente entra a la plaza sin agruparse, sin arengas, sin consignas. Simplemente, luego de una señal o una clave, inician su inteligente protesta. 

La historia fascinante deja dos aprendizajes: El primer tiene que ver, nuevamente, con el poder que los medios sociales le dan a las personas. Organizar tales acciones en el pasado era, sino imposible, ciertamente complicado. El segundo aprendizaje tiene que ver con el rasgo claramente primitivo de los gobiernos autoritarios y como la acción coordinada de los ciudadanos, por muy ridícula que en apariencia sea, pueden ponerlos a tambalear. Me pregunto: ¿Qué ocurriría si, ante las inhabilitaciones de “rufián” se organizase un movimiento similar de protesta espontánea ante las puertas de la mismísima asamblea nacional? Sería algo interesante para ver, ¿No?. 

domingo 22 de junio de 2008

Itunes U

Apple, sumándose a la tendencia “open source”, ha creado una magnífica plataforma para el intercambio de ideas y conocimientos, apoyándose en su ya célebre iTunes Store.

iTunes U, como ha sido llamado, ofrece un inmenso y variado número de podcast y videopodcast elaborados por profesores de diversas universidades norteamericanas que pueden ser bajados sin costo alguno.

Esta iniciativa, sin ninguna duda, constituye una excelente noticia para aquellos que pensamos que el intercambio de información en la red debe ser abierto y estar al alcance de todos. Charles Leadbeater dice, con razón, que hoy la gente se define por aquello que comparte. Las distintas universidades que colaboran en el intercambio gratuito de conocimiento están marcando un importante hito en la historia de la educación mundial, haciéndole un bien inmenso a todos aquellos que tenemos curiosidad y queremos conseguir información válida y actual. Lo mejor de todo es que esto recién empieza.

A continuación, el video que Apple colocó en su website explicando cómo sacarle el mayor provecho a este maravillosa iniciativa.





martes 17 de junio de 2008

Los secretos de Frank Warren


En el año 2004, como parte de un proyecto de arte, Frank Warren pidió en su website que la gente le enviara postales con secretos personales. La idea era simple: si tienes un secreto (en el sentido estricto del término, es decir, algo que NADIE sepa) podías mandarlo de manera anónima a este sitio utilizando para ello una postal decorada o modificada a tu gusto. Esa idea sencilla pronto se convirtió en un éxito de internet, generando miles de visitas al website, con varias decenas de miles de postales enviadas. 

Independientemente de las discusiones que puede traer una iniciativa como esta, llama poderosamente la atención la espectacular calidad de las tarjetas y lo contundente de los mensajes. Son, bien vistas, pequeñas obras de arte, cargadas de emoción e intensidad.  No sé qué puede llevar a las personas a publicar este tipo de mensajes, sería sin duda un tema interesante para debatir. Lo cierto del caso es que postsecret.com constituye otra muestra más de esa creciente necesidad de expresión que se ha venido manifestando en la gente hoy en día.

Abajo pueden encontrar un video que conseguí vía Planning OS, blog reciente en el que tengo el gusto de participar. Un colega y amigo me dio a conocer este proyecto y ahora lo comparto por estos píxeles. 

Enjoy



domingo 1 de junio de 2008

What flavor would you be?

Hay un principio en publicidad, últimamente bastante desprestigiado, según el cual "menos es más". Lee Lafever y su esposa lo han entendido a la perfección y han montado un negocio que consiste en dar explicaciones. Su labor, disponible de manera gratuita en YouTube o en su sitio "common craft", consiste en hacer que cada vez más personas entiendan el poder de ciertas herramientas de internet (aunque hablan también de cosas fuera de la red), sabiendo que ayudar a todos a entender eventualmente los ayuda a ellos. En fin, esta pequeña intro es para celebrar la iniciativa de Lee y su esposa, pero yo quiero hablar de otro tema, íntimamente ligado a ellos por supuesto: social media.
Este blog y el espíritu que lo mantiene son obra del poder de los medios sociales. Quizá el calificativo "social" nunca fue más acertado que en esta época. Nosotros tenemos plena consciencia de que el mundo camina hacia una mayor integración y que el "prosumer" o el "pro-am" irá definiendo poco a poco la nueva manera de consumir (información, marcas, medios, etc). Así pues, en plena sintonía con los Lefever y haciendo uso de su genio, aquí va la mejor explicación que he escuchado hasta el momento de qué carajo son los social media. Espero la disfruten.



sábado 24 de mayo de 2008

Muto


MUTO a wall-painted animation by BLU from blu on Vimeo.

viernes 9 de mayo de 2008

El Blog de Yoani



Ya había advertido yo que el tema de CC me tendría ocupado y que volvería con insistencia a hablar del poder democratizador que tiene Internet. Nunca pensé, sin embargo, que mis amigos del gobierno represor y decimonónico de Cuba me ayudarían en la tarea.

Esta semana circuló la noticia de la prohibición de salida de la isla a Yoani Sánchez, bloguera disidente cubana a quien el diario El País de España decidió otorgar el premio Ortega y Gasset. Esos simios represores de la revolución cubana decidieron, como si con ello frenasen el enorme impulso liberador creado por Yoani, no dejarla viajar a España a recibir el premio. Ignoro cuál habrá sido la razón esbozada por esos trogloditas, pero ya imagino el eufemismo. De cualquier manera, la no participación de la ceremonia no le resta valor a la labor de la bloguera. Muy por el contrario, la potencia y catapulta, haciendo que el contraste entre lo que ella hace y lo que los que la gobierna profesan sea más evidente y revelador. Comentábamos en el post anterior que el poder reside hoy más que nunca en la gente, que tiene la posibilidad de generar contenidos sin tener que luchar con mediadores, editores, productos o censores. Hemos saboreado las mieles del poder que da la conectividad y la comunicación y ya nadie podrá frenar ese enorme impulso. Imagino al anciano comité de gobierno rascándose las barbas tratando de entender como una mujer flaquita y “escuálida” les da tanta lata y les es tan incómoda. Imagino que deben estar revolviendo sus represivos cerebros tratando de ver cómo frenan ese movimiento independiente de comunicación y de comercio de ideas. Sé que el gobierno cubano ha “creado” blogs que emulan a Granma y que buscan repetir los mensajes del gobierno. Nota al margen, los revolucionario sólo hacen eso: repiten. El pensamiento les está vedado, porque siempre hay alguien que piensa por ellos. En las distintas notas de prensa se pueden leer cosas como esta: 


Para el gobierno y sus simpatizantes la tecnología es también usada para atacar a la isla y mantienen sitios para ripostar a los blog "independientes" o anticastristas, y defender logros de la revolución.  "Hoy el uso electrónico de los blogs es un instrumento de esta guerra cultural. Hay infinidad de blogs contra Cuba que se muestran aparentemente inofensivos (...), porque tienen a colaboradores en distintos países", sostiene Eliades Acosta, jefe del Departamento de Cultura del Comité Central del Partido Comunista.


En un reciente congreso, los intelectuales cubanos se pronunciaron por socializar el uso de las tecnologías "desde la revolución" para evitar que sirva de "arma" para "el enemigo".


Vaya sin son intelectuales esos intelectuales. Llama la atención el término “socializar”. Es, como siempre, un bello ejemplo de la neolengua.


No quiero aburrirlos con el tema. Estoy seguro que conocen el caso, pero si quieren profundizar pueden entrar al blog de Yoani haciendo click aquí. Valga la cuña, este valiente cubana es filóloga de profesión y ha sido seleccionada por la revista Time como una de las 100 personalidades más influyentes del año 2008. 


¡Tiemblen revolucionarios, en cualquier momento nos arrechamos y hacemos CLICK!



P.S: Omití sin querer esta pequeña joya escrita por Yoani en su blog que bien pudiera sustituir completamente todo lo que dije arriba. ¡Yoani, desde Caracas Yo y muchos otros, estamos aplaudiéndote de pie!


No creía merecer tantas atenciones, pero si los funcionarios insisten, acepto esta nueva distinción [bloguera cautiva, a propósito de su prohibición de salida del país]. Olvidan ellos que en el ciberespacio mi voz puede viajar sin límites, salir y entrar sin pedir permiso… No importa si mantienen retenido mi pasaporte. Desde hace un año tengo otro que en el acápite de nacionalidad exhibe una breve palabra: “blogger”.

domingo 27 de abril de 2008

Creative Commons






Llevo días desaparecido de la blogósfera, asimilando con maravilla y entusiasmo esa indescriptible experiencia que es ser padre por primera vez. Pero no por ello he dejado de informarme con entusiasmo sobre un tema que he descubierto recientemente y que, estoy seguro, ocupará mi atención y los espacios de este humilde blog por un buen tiempo. Se trata del movimiento denominado Creative Commons y cuyo padre es, según lo que he averiguado, el Sr. Lawrence Lessig, brillante abogado y orador (una charla suya puede ver en el website de TED, la cual por cierto es lisa y llanamente brillante). 

Crative Commons es definido en Wikipedia (por cierto, un fabuloso ejemplo de aquello que define) de la siguiente manera:


The Creative Commons (CC) is a non-profit organization devoted to expanding the range of creative works available for others to legally build upon and share.



Lo que Lessig y su gente ha hecho es modificar el concepto de Copyright, entendiendo como pocos (en Venezuela no he escuchado al primero) el inmenso poder democratizador que tiene Internet y cómo ésta ha dejado algunos términos legales en la más pura obsolescencia. CC, como suelen abreviarla, viene a dar paso libre a la creatividad, que hoy más que nunca, está en poder de la gente común, brindando alternativas de derechos de uso que amplifican, en lugar de limitar, la capacidad de generación de ideas de la gente común y corriente.  El “User Generated Content” es hoy una realidad indiscutible que no se limita al software libre, sino que está inclusive presente en brillantes ideas de negocios que generan miles de millones de dólares (Toyota, Laboratorios Lilly, Apple, entre otros, están abrazando este concepto en sus nuevos negocios). TED, ese fabuloso foro de ideas geniales (cuyo contenido está bajo una licencia de CC), tiene varios ponentes dedicados al tema, muchos de los cuales pronostican la llegada de nuevas formas de creación de riqueza (superando la ya manida discusión de capitalismo vs socialismo) para dar paso a formas de colaboración libre que fomente y de paso a ideas poderosas e innovadoras. Lo más apasionante de todo este asunto es que es imposible de detener. Esto puedo parecer una nimiedad, pero si se lo ve desde la óptica de una persona que, como yo, vive en un país cuya mirada está puesta en el siglo XIX (en el mejor de los casos), se siente un ligero alivio al saber que el verdadero poder de transformación y de generación de ideas está sembrándose inevitablemente en la gente. Este blog y muchos otros son evidencia de ello. Hoy la información circula muchísimo más rápido por los blogs que por las agencias de noticias (technorati, por cierto, es un fabuloso motor de búsqueda dentro del mundo de los blogs). Páginas como Youtube, Flickr, Facebook, Wikipedia, TED, sin contar los millones y millones de blogs especializados creados hasta hoy, son el resultado de una nueva forma de entender y compartir el conocimiento, una forma que es imposible de frenar y que siempre producirá resultados positivos. 


El tema de Creative Commons, como pueden ver, da mucha tela para cortar. Estamos realmente en el umbral de una nueva era en la que la comunicación y expansión de ideas nos irá librando a los seres humanos de muchas de las pesadillas que sufrimos en lo político, tecnológico, y sobretodo en lo educativo. Por estas aguas estaré nadando un buen rato, espero no aburrirlos. 


Si tienen tiempo y ganas, miren este pequeño video.


Salud



martes 15 de abril de 2008

Ignacio

Hoy, alrededor de las 7:30 a.m, veré por primera vez el rostro de mi hijo. 

lunes 24 de marzo de 2008

"Herrar es de umanos"

El lunes que sigue a la semana santa es más lunes que cualquier otro. Así que me ahorraré palabras, limitándome a colocar algunas imágenes de esas que lo hacen a uno reflexionar sobre lo tragicómico. Nótese como, tristemente, fondo y forma son en este caso, la misma cosa.

¡Salud!

***



ñapa



lunes 17 de marzo de 2008

El Ibsen de siempre

Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con un artículo de Ibsen Martínez como he disfrutado leyendo el de hoy. Así soy yo, me gustan las plumas afiladas, y creo que la de mi amigo Ibsen es una de las que más corta. He aquí un extracto. Si desean leerlo completo, sólo deben hacer click

***

Farruco y su rumba flamenca - Ibsen Martínez 
Tal Cual - 17/03/08

1.
¿Qué hay en un nombre? se pregunta Shakespeare en Romeo y Julieta (en el acto segundo, l escena 2: amanecí pedante).

¿De qué está hecho el misterio "performativo" (como diría uno de esos autores posmodernos que glosa Rigoberto Lanz) que hace que de un nombre se desprenda una imagen? Se me ocurre comenzar con esa cita isabelina y esa perplejidad estrictamente mía porque cuando leo o escucho la palabra "Farruco" me resulta sumamente dificultoso pensar en un ministro de la cultura.

La voz "Farruco" invariablemente suscita en mi mente la imagen de una tapa de callos con garbanzos servida en una tasca cutre de La Candelaria. Oigo decir "Farruco" y pienso de inmediato en el guitarrista flamenco de un tablao sevillano para turistas.

No me pasa lo mismo cuando leo, por ejemplo, "André Malraux, ministro de cultura de la IV República francesa". No pienso entonces en un funcionario degaullista, sino en L’Espoir o en las Antimemorias y, desde luego, en una frase de Malraux que viene mucho a cuento en estos días: "la cultura es lo que, en la muerte, continúa siendo la vida".

De igual forma, si leo o escucho decir "Pilar Miró", no pienso en la Directora General de Cinematografía española que en los años setenta logró la recuperación del Festival de Cine de San Sebastián, sino en la singularísima cineasta que dirigió de El crimen de Cuenca y aquel otro extraordinario film, El Perro del Hortelano, que en 1995 obtuvo siete premios Goya.

Lo dicho: me hablan de Farruco a secas e inmediatamente pienso en una fabada, aunque últimamente me ocurre que leo o escucho hablar de Farruco Sesto, así, con nombre y apellido, y pienso inmediatamente en Manuel Fraga Iribarne, el ministro de información y turismo del franquismo agonizante.

¡Eso es!: Farruco Sesto es nuestro Manuel Fraga, aunque un Fraga más bien desleído e inane: tiene la misma arrogancia gubernamental y la misma frágil epidermis ante la crítica y la disidencia que hizo famoso al longevo antiguo funcionario franquista, pero el nuestro no le iguala en talento para operar políticamente.

Es decir, igual que Fraga, a Farruco también le gustaría tener la última palabra. Lástima que el campo de su competencia ministerial esté todavía demasiado lleno de gente respondona, de actrices y directores de teatro, de artistas plásticos, de escritores, críticos y fomentadores del quehacer cultural; en fin, de gente individualista, difícil e insumisa. ¡Quién fuera como Fraga!, ¿verdad, señor ministro?, para sacarnos a todos de circulación con sólo una llamada a la Disip.

sábado 15 de marzo de 2008

Plural

Nuestra ciudad debería tener su propio "E! True Caracas History" en el que se resuman esas pequeñas cosas increíbles que suceden a diario. Cosas como la que le ocurrió a una de mis Tías. Venía ella entrando a un vivero cuando vio a una mujer en la puerta parada al lado de un letrero que decía:

Se dictan curso

Así como lo lee, con el curso sin la "s". 

Mi Tía, muy amablemente, le dijo:

- ¿no debería ser "cursos"?

A lo que la mujer respondió con indiferencia:

- No. Porque es solamente un curso.

La Tía retrucó:

- Entonces debes poner "se dicta"

Pero la mujer, ya visiblemente fastidiada, le dijo:

"no, porque es para varias personas". 

Díganme si no parece sacado de un libreto de Les Luthier...
 

lunes 10 de marzo de 2008

Opiniones


He decidido purgar este blog, en la medida de lo posible, de largos artículos políticos que solía tomar de la prensa y colgar por estos lares. No obstante, sigo con la idea de compartir esos artículos porque siento que en ellos se puede hallar alguna explicación de esta locura colectiva que llamamos país. Así pues, he creado un mini-blog al que he dado el mismo nombre que etiquetaba los post políticos: opiniones calificadas. Allí almaceno, como en una carpeta sobre algún escritorio, los que considero escritos de importancia que siento no deberían tirarse a la basura rápidamente junto al resto de la prensa diaria. El que esté interesando, puede echar un ojo haciendo click aquí


domingo 2 de marzo de 2008

Extracto


Leyendo a Chesterton me tropecé con esta pequeña joya que me hizo pensar un poco en nuestra realidad


They might have called Sunday the super-man. If any such creature be conceivable, he looked, indeed, somewhat like it, with his earth-shaking abstraction, as of a stone statue walking. He might have been called something above man, with his large plans, which were too obvious to be detected, with his large face, which was too frank to be understood. But this was a kind of modern meanness to which Syme could not sink even in his extreme morbidity. Like any man, he was coward enough to fear great force; but he was not quite coward enough to admire it.

The man who was Thursday

El énfasis va por la casa. 

lunes 25 de febrero de 2008

Chávez y el "doble - pensar"


Ibsen Martínez - Tal Cual 25 de Febrero - página 23

Desde hace un par de meses he dispuesto que el tipo de mi procesador de palabras sea el llamado "Verdana".

No sé a qué atribuirlo, pero desde entonces las páginas me lucen más, ¿cómo decirlo?, más profesionales quizá; en todo caso menos manidas que las escritas en Arial 12.

Subjetividad pura, claro: el tipo de impresión no me hace ni más ni menos lerdo, ni creo tampoco que su sola visión active mejor ninguno de mis dos hemisferios cerebrales. Me gusta el tipo Verdana; esa es toda la verdad.

Compongo este artículo con Verdana 12 y lo estoy disfrutando; con Arial 12 la cosa no sería lo mismo. Debo haber adquirido mi aversión al Arial 12 por contagio de un amigo colombiano, el escritor y editor Andrés Hoyos, de quien es fama que, no bien recibe una colaboración para su extraordinaria revista "El Malpensante", se fija primero en el tipo en que ha sido escrita. Si se trata de Arial 12, "reformatea" el texto antes de imprimirlo y poder leerlo escrito en un tipo– ya no recuerdo cuál-que le cuadre mejor. A mí, ya dije, me gusta Verdana. Inténtelo en casa; verá que efecto mágico tiene sobre el escribidor profesional aquejado de "bloqueo".

Mi asunto de hoy es lo que, por facilismo periodístico, llamaré "el caso Tascón", el cual puede recapitularse, de modo más o menos sumario –y apelando a algunas imágenes de primera plana y de noticiario televisivo que acaso el lector no haya olvidado todavía–, usando el presente del indicativo en que suelen escribirse las sinopsis argumentales para cine y televisión.

El caso, resumido burdamente, se lee así: Tascón es un conciudadano quien, no muy joven ya, con un historial político que alguna vez lo acercó a Acción Democrática, es elegido diputado a la Asamblea Nacional por el estado Táchira.

Tascón interviene con manida elocuencia en las sesiones que hubo en dicha Asamblea para investigar los sucesos de abril del 2002. Las sesiones son absolutamente inconsecuentes, pero Tascón descuella entre sus colegas diputados por un cierto "tumbao" oratorio que evoca a Andrei Vichinsky, aquel célebre fiscal estalinista que actuó en los igualmente célebres "procesos de Moscú.

Tascón se convierte (merced a la televisión, y también a que es uno de los pocos diputados chavistas que articula según la inteligible fórmula de colocar el sujeto y el verbo transitivo antes que el complemento) en el Fouquier-Tinville, en el implacable acusador público de aquellas bufonescas sesiones de la AN convertida en jacobino Comité de Salud Pública.

Puede, así, afirmarse que es entonces cuando cobra mayor visibilidad pública y se singulariza defintivamente su figura de entre la borreguil masa que, pastoreada y azuzada por Luis Miquilena, aprobó en volandas la constitución del 98.

Otra imagen, que recalca su figura en la conciencia mediática: Tascón acarrea personalmente las cajas que contienen las millones de firmas de solicitud de un referéndum revocatorio del mandato del presidente Chávez. Sus declaraciones a la prensa son, por el momento, de una insólita, descarnada franqueza que deja al descubierto lo que el gobierno piensa del secreto del voto.

Se atribuye a Tascón haber hecho uso de esas listas para ejercer lo que, sin lugar a dudas, ha entronizado un apartheid político que afecta a todas las instituciones del país. Sería ocioso de mi parte escribir sobre lo que puede ocurrirle a quien aparezca en la lista Tascón. La lista, conviene decirlo a estas alturas, jamás ha dejado de funcionar, pese a la cínica sugerencia del Jefe quien, en un descuido de su natural pugnacidad, dijo que convendría enterrarla puesto que ya había cumplido su cometido: instaurar firmemente el apartheid político en nuestro país.

Se advierte que, en ese momento, no hay reconvención alguna, al menos no en el ámbito televisivo, de parte del Jefe hacia Tascón. La lista queda sancionada como algo que , en rigor, ha sido de gran utilidad para la defensa del llamado "proceso".

Tascón afirma que Diosdado Cabello es un corrupto; el bando de Cabello señala a Tascón como agente provocador del Imperio, del mismo modo en que, según el alcalde Aníbal Chávez, los saqueadores del "Megamercal" de Sabaneta son abyectos agentes de la CIA.

Llegados aquí, traigo a esta página fragmentos de George Orwell que un muy apreciado corresponsal mío radicado en Europa me hace llegar. El lector puede hallarlo en el blog "Caracas Cronichles", cuya dirección es http://caracaschronicles.blogspot.com/2008/02/empire-of-nonsense.html.

Su autor parte de unas declaraciones de Hugo Chávez, formuladas el 20 de enero pasado en el inefable Aló, Presidente. Chávez hizo pública su decisión de permitir que el precio de la leche a puerta de corral se elevase de Bs.

1.100 a 1.500 [bolívares débiles de entonces, está claro] el litro, en beneficio de los productores primarios. Al mismo tiempo les advertía que si les daba por hacer queso o exportar la leche a Colombia incurrirían ni más ni menos que en traición a la patria.

En una misma frase–observa nuestro amigo del "Caracas Chronicles", citando textualmente al presidente–, el hombre admite que los controles de precio traen consigo escasez, y al mismo tiempo afirma que la escasez es culpa de los productores quienes, al procurar minimizar sus pérdidas, se hacen traidores a la patria.

Más abajo, en su estupendo "posting", mi amigo cita in extenso la definición que Orwell da del "doble-pensar" totalitario: "...saber y no saber. Estar consciente de una verdad absoluta y, al mismo tiempo poder decir mentiras cuidadosamente construidas. Sostener simultáneamente dos opiniones que se cancelan una a otra, saberlas contradictorias sin dejar de creer en ninguna de las dos.

Usar la lógica contra la lógica, [...], olvidar lo que sea preciso olvidar, traerlo a la superficie en el momento en que sea necesario para luego, prontamente, olvidarlo de nuevo. Y, por sobre todo, aplicar este proceso al proceso mismo." Es así como el "doble-pensar" totalitario permite que Tascón sea, al mismo tiempo, autor de una infame lista antidemocrática que cumplió su función, actor importante (aunque "autoexcluido" del proceso), agente carnetizado de la CIA, disidente chavista de buena fe, criptoescuálido corrupto, héroe del socialismo del siglo XXI y traidor a la patria de Bolívar.

miércoles 20 de febrero de 2008

Renuncia


Reflexionando en una cola pensé que el signo dominante de la vida del caraqueño, el leitmotiv de todos nosotros, es la renuncia. 

Así como suena y se lee, con esa contundencia horrible escondida detrás de sus símbolos, con ese terrible tufo a resignación y a “indefensión aprendida” que tanto nos obstinamos en negar. Así y todo, el signo dominante, el verbo que mejor nos describe, es renuncia. El DRAE la define así: 


f. Dimisión o dejación voluntaria de algo que se posee, o del derecho a ello.


Pues ateniéndonos a la Real Academia, hemos ido, poco a poco, dimitiendo de las cosas que poseíamos. 


Por ejemplo:


Hemos renunciado al sosiego y la paz en casi todas sus expresiones. El que lo dude, sólo debe recuperar de la memoria (y quizá del estómago) la sensación de frío y temor que se siente cuando se para una moto con dos ocupantes justo al lado de nuestro carro en alguna de las múltiples e infinitas colas de Caracas. 


Hemos renunciado al hogar, es decir, al disfrute de la casa. Salimos a horas de peón de ordeño y llegamos siempre tarde, agotados, sólo pensando en comer y dormir. 


Hemos cedido minúsculas pero preciosas libertades, como la de poder comprar la marca y el tipo de leche que más nos provoque.


Hemos asumido una prohibición de salida del país, velada y aparentemente tenue por ahora, pues hemos resignado el derecho a acceder al tipo de moneda que queramos (sin contar la práctica abolición del comercio en internet). 


Hemos renunciado al buen trato, dejando que se nos veje en cualquier establecimiento comercial o de servicio público. A propósito de esto, hemos renunciado casi totalmente al “buenos días / tardes / noches”.


De todas las anteriores y muchas más que no menciono, se pueden desprender o desglosar numerosas formas o expresiones adicionales de la renuncia. Es por eso que cuando se analizan las aspiraciones de los Venezolanos se nota que las mismas son increíblemente humildes. En mi caso particular, mis aspiraciones se concentrar en poder salir de mi casa bastante después del amanecer, bien desayunado (es decir, en calma y comiendo lo que quiera en mi casa) y llegar en lo posible antes del anochecer; no pasar las casi 4 horas que paso en las colas; no sentir miedo a que algo me pase a mi o a los míos que raya ya en la paranoia pura y simple; poder tener agua las 24 horas del día, los 7 días de la semana y los 365 días del año; no tener que sentirme como frente a un hallazgo prehistórico cada vez que veo un litro de leche “Mi Vaca” en un anaquel o una despensa; poder pensar sin demasiado esfuerzo e intelectualización que en Venezuela mi hijo podrá tener algo relativamente cercano a lo que muchos entendemos por la palabra futuro. Son, como se ven, todas aspiraciones humildes. 


Me pregunto entonces: ¿Es posible iniciar un movimiento de renuncia a la renuncia?

jueves 14 de febrero de 2008

Instrucciones para leer en la cola

Foto: Cota mil, febrero 13 de 2008 (7:30 p.m)



Se empieza por escoger bien la arteria vial por la que se transitará. Para ello es menester tener en cuenta las dimensiones de la vía, así como el número de obstáculos que hay en ella. Estando en Caracas, las recomendables son la Avenida Boyacá y la Avenida Francisco Fajardo. Ambas se encuentran congestionabas prácticamente a cualquier hora, por lo que constituyen vías mas bien cómodas para una lectura larga y sostenida. Además, al presentar pocos obstáculos (los semáforos son molestos, sobretodo porque tienen la horrible característica de incitar al corneteo, lo que sin duda distrae de la lectura) se pueden pasar largos períodos de tiempo sin sacar la mirada de la obra elegida. 

Se sigue con la elección de la hora de salida. Es éste un elemento importante a considerar, pues se debe procurar la hora pico. Los afortunados habitantes de Caracas harán bien en obviar este punto en razón de lo comentado en el párrafo anterior.  

El tercer punto es el crucial: la elección de la obra. En función de las dos variables anteriores se debe escoger una obra adaptada a las realidades del viaje. Por ejemplo, para colas breves, lo preferible es un buen tomo de cuentos (Cortázar, Borges, Carver, Poe, Marcano, por mencionar sólo unos pocos). Si, por el contrario, se prevé un cola larga y sostenida (de esas que empiezan en San Bernardino y terminan en la principal de Guarenas, o de las que empiezan en la salida de la UCAB y terminan en la entrada a la UNIMET) se puede optar por una buena novela. Evítese, eso sí, las novelas complicadas, esas que Lezama Lima conseguía estimulante, como su propia Paradiso o el Ulises.  Si se nos permite el comentario, esas son obras que merecen un buen sofá, una lámpara de pie y buen tabaco. 

Lo siguiente es la elección de la edición, ligado evidentemente con el punto anterior. Al respecto, son preferibles las ediciones en tapa dura, sobretodo si se manejan carros sincrónicos. Así mismo, es preciso conseguir el equilibrio perfecto entre el tamaño de la fuente y el número de páginas. Ediciones de bolsillo, si bien brindan la comodidad de tomos de menor tamaño, suponen fuentes más pequeñas y menos espaciadas, lo que complicaría un tanto la lectura, sobretodo cuando la cola es de esas que “avanzan lento, pero avanzan”. Evítese, desde luego, ediciones tipo “obras completas”.

Elegidas la vía, la hora, la obra y la edición se puede proceder sin problemas a la lectura. Apoye el libro en el volante, sosténgalo firmemente y mantenga siempre el pie derecho en el freno. Si tiene suerte, conseguirá leer dos párrafos antes de tener que avanzar un poco. De noche utilice la pequeña luz usualmente colocada sobre el espejo retrovisor (en caso de no funcionar, venden unas pequeñas lamparitas que se cuelgan como brazos diminutos de la tapa del libro. Otra ventaja, por cierto, de las ediciones de tapa dura). Procure manejar por el canal izquierdo, para evitar la desconcentración que producen las salidas, así como también la molestia de los carros recalentados y detenidos en el hombrillo. Al terminar (la cola o la obra, cualquiera que llegue primero a su fin) coloque el libro en su guantera, apague el carro y entre a su casa. 

lunes 4 de febrero de 2008

Propaganda


Había prometido hablar poco y nada de política. Pero la realidad venezolana a veces me obliga, al menos, a hacer un breve comentario. Será sólo eso, lo prometo. 

Hoy, como todos sabemos, se cumplen 16 años del golpe de estado perpetrado por el héroe del museo militar, como acertadamente lo llama Manuel Caballero al Tte Cnel Chávez. No pienso abordar el significado de la fecha ni comentar lo que ha ocurrido desde entonces en el país. De eso se ocuparán, estoy seguro, plumas bastante calificadas como la de Pino Iturrieta, Caballero, Tulio Hernández, Petkoff y posiblemente otros más. Lo que pretendo hacer, siempre desde la ingeniudad de un simple ciudadano de a pie, es comentar brevemente la terrible propaganda publicada hoy en la prensa por la Alcaldía Mayor y su tristemente célebre gordo Barreto. 


Lo publicado fue, concretamente, esto:



Gracias a la existencia de esa herramienta democratizadora de la información como lo es internet, y gracias también a la curiosidad que uno siente por entender este triste fenómeno de adulación, se puede uno conseguir con cosas como esta:


¡Larga vida a Alemania!

fuente: wikipedia


O esta:



Designer unknown, 1968

Publisher: Shanghai People's Art Publishing House

(Offset, 77x106 cm., inv.nr. BG E3/705)

With regard to the great teacher Chairman Mao, cherish the word 'Loyalty'. With regard to the great Mao Zedong Thought, vigorously stress the word 'Usefullness'. 

Fuente: International Institute of Social History 


O esta otra:




E. Mirzoev, 1938
December 5

(Lithography, 89x60 cm., inv.nr. BG E11/935)

A giant Stalin amid Azerbaijani peoples celebrating the anniversary of the introduction of the new constitution of the Soviet Union.

Fuente: International Institute of Social History 


Tropezarse con imágenes como esta lo hace a uno pensar, no sólo en la estética de los bolivarianos, sino también y sobretodo, en lo que hay detrás de este tipo de maquinarias propagandistas. Evidentemente, un análisis detallado de este fenómeno me supera y supera también las intensiones de este blog. Sirva de abreboca, al menos, este pequeño extracto de Fernando Mires sobre el populismo


“¿Cuándo es el populismo fascita? La mayoría de los científicos sociales están de acuerdo en afirmar que el populismo fascista se da sobre la base de una combinación de 5 elementos, a saber: el personalismo, el movimientismo, el nacionalismo extremo, el mesianismo revolucionario y el militarismo” (p, 80)


“pero la lógica del populismo no es unívoca. La lógica populista obedece a las más diversas articulaciones que es dable imaginar en las relaciones que se dan los representados respecto a sus formas de representación. La representación populista, como bien han destacado autores como E. Laclau, se da en un plano simbólico, y por lo mismo, se expresa antropomorficamente en la persona del caudillo populista que es, a la vez, la persona hecha símbolo” (p.200)


(Fernando Mires, Al borde del abismo, editorial Debate, 2007)



Como dicen por ahí: 2 más 2...

lunes 28 de enero de 2008

TED





Un apreciado amigo suele mostrarme, de cuando en cuando, pequeñas ventanas al mundo del arte que una vez abiertas son fascinantes. Así ocurrió cuando, reunidos para charlar un poco de fotografía (el área en la que se especializa y en la que, hay que decirlo, muestra un talento deslumbrante) me comentaba de la maravillosa charla que diera James Natchwey en la ceremonia del premio TED. ¿¡El premio qué!? - pregunté yo desnudando, una vez más, mi ignorancia “crasa y supina”. “El premio TED es parte de la iniciativa de un grupo de personas en la promoción del conocimiento en todas sus formas. Tienen una página web en la que publican y dan libremente todas las charlas que organizan anualmente. TED es el acrónimo de Technology Entertainment Design”, contestó él para sacarme de la penumbra. Más tarde, metidos en internet en la sala de su casa, vi con los ojos como el dos de oro la charla impecable de ese brillante fotógrafo norteamericano, la cual por cierto pueden disfrutar haciendo click justo aqui

La idea de TED me pareció fabulosa por varias razones: en primer lugar, me parece genial que un grupo de personas se de a la tarea de reunir anualmente (hoy lo hacen semi - anualmente) a personajes insignes de distintas áreas del saber y el hacer humano, que van desde el arte puro y simple hasta la ingeniería, la medicina y la física. Pero además de eso, lo que más agradecí es que lo den libre y gratuitamente a la gente que, como yo, encuentra en esas charlas cosas asombrosas. Uno simplemente entra en la página, busca por tema o por ponente y luego se sienta a escuchar lo que esos señores tienen que decir. Si la charla te gusta y deseas conservarla, basta con hacer click en las opciones de download y los puedes bajar al iTunes o al escritorio sin contraseñas ni subscripciones de ningún tipo. 

Para no dejar el post con el simple anuncio de la existencia de TED (lo que ya es suficientemente importante), quisiera comentar brevemente uno de los temas que más me interesa y que es abordado con frecuencia: creatividad. 

Sir Ken Robinson, ex - miembro del que supongo es un análogo Inglés a nuestro ministerio de educación, elabora en su charla la idea de que la creatividad poco a poco va siendo castrada por la rígidas estructuras de los sistemas educativos a nivel mundial. Dice Robinson, citando a Picasso, que todos los niños nacen artistas, pero que conforme crecen el sistema de educación los va haciendo temer al fracaso y en consecuencia les va restando estímulo a la posibilidad de innovar, de inventar, de decir lo primero que piensan.   Cita, para ilustrar su punto, una anécdota espectacular de una niña en una clase de dibujo. El asunto ocurrió más o menos así: 

Una maestra se acercó al pupitre de una niña de unos 6 años que dibujaba (en las otras clases la niña era un desastre, no atendía ni se concentraba) y le preguntó qué era lo que estaba dibujando. La niña respondió “dibujo la cara de Dios”. La maestra, posiblemente ingenua de su rigidez, rápidamente le contestó que nadie ha visto el verdadero rostro de Dios y que por lo tanto nadie sabía como era, aludiendo obviamente a la supuesta imposibilidad de dibujarlo. La niña, rápida y maravillosamente le contestó “dame un minuto y sabrán cómo se ve Dios”.

La anécdota del inglés es fabulosa por su inmenso poder ilustrativo. Efectivamente, los niños no temen el fracaso y pueden, si son apoyados sanamente para ello, dar respuestas deslumbrantes que nos sacan momentáneamente de este mundo cada vez tecnológico y definido por default. Afirma el señor Robinson que el arte debería ocupar el mismo status de privilegio que hoy ocupan las matemáticas y la historia. “We don´t grow into creativity, we grow out of it. O rather, we are educated out of it”, dice con asombrosa precisión. Ignacio Maritn - Baró dijo alguna vez que las universidades se están transformando en meros ascensores sociales. No podría estar yo más de acuerdo. Pensando en Venezuela, cuánta falta nos hacen personas que sepan romper el molde, que salgan del lugar común, que tengan la posibilidad de elaborar ideas complejas y no simples recetas pre - fabricadas. Pienso en mis estudiantes en la UCAB y la asombrosa necesidad que tienen de ejercitar el asombro, la imaginación, el procesamiento formal. Nada de eso ocurre y cada vez más nos paramos en las aulas frente a muchachos automatizados, anestesiados en su posibilidad de deslumbrarse ante una idea y de cuestionarla, aunque sea sólo por diversión o rebeldía. 

Cierro, para no echar todo el cuento torpemente, con un extracto de la charla y la invitación a escucharla haciendo click aca. Espero sea de su agrado. 



"Our education system is predicated on the idea of academic ability. And there’s a reason. The whole system was invented round the world — there were no public systems of education, really, before the 19th century. They all came into being to meet the needs of industrialism. So, the hierarchy is raised on two ideas: number one, that the most useful subjects for work are at the top. So you were probably steered benignly away from things at school when you were a kid, things you liked, on the grounds you would never get a job doing that. Is that right? Don’t do music, you’re not going to be a musician; don’t do art, you won’t be an artist. Benign advice. Now, profoundly mistaken. The whole world is engulfed in a revolution. And the second is, academic ability, which has really come to dominate our view of intelligence, because the universities designed the system in their image. If you think of it, the whole system of public education around the world is a protracted process of university entrance. And the consequence is that many highly talented, brilliant, creative people think they’re not, because the thing they were good at school wasn’t valued or was actually stigmatized. And I think we can’t afford to go on that way."

lunes 14 de enero de 2008

El lujo de ser incómodo


El Nacional de hoy lunes publica una entrevista bastante interesante a Jorge Lanata, célebre periodista argentino que tiene entre sus méritos el haber fundado Pagina/12, posiblemente uno de los periódicos que mayor impacto ha tenido en las maneras de hacer prensa. Confieso conocer sólo por menciones la labor del gordo Lanata, pero a juzgar por las respuestas inteligentes que le devuelve al periodista de El Nacioanl, el tipo es realmente lo que me han vendido que es: un conocedor del oficio del periodismo, como los que tristemente no se hallan más en estas tierras. Todo esto viene en razón de mi sensación de vacío cuando busco, sobretodo en TV, algún comunicador social medianamente informado o leído que sepa ponerse a la altura de la situación que atraviesa el país y que deje, por una vez, de hacer preguntas pelotudas y efectistas en busca de mayor rating. No sé si coinciden conmigo, pero no puede ser que Carla Angola sea hoy una de las comunicadoras de mayor prestigio. ¿En razón de qué? Cierto que la niña es esmerada y bonita, pero es mi impresión que le hace falta, como diría Manuel Caballero, lecturas trasegadas y no caletres de antier noche (los cuales, por cierto, tampoco creo que sean tan frecuentes). Así, siento, ocurre con casi todos los periodistas o comunicadores sociales. Se rescatan un puñado de pensadores de la prensa nacional a quienes se puede leer con placer semanalmente, pero mucho de ellos no son comunicadores de oficio, sino más bien intelectuales con todas sus letras que, gracias a Dios, colaboran con la prensa para hacer públicos sus análisis y pensamientos. Allí están Simón Alberto Consalvi, Elías Pino Iturrieta, Tulio Hernández, Colette Capriles, Emeterio Gómez, Manuel Caballero, Ibsen Martínez, Rafael Arráiz Lucca y Teodoro Petkoff, para mencionar aquellos que tengo en el “top of mind”. De TV no menciono a nadie porque simplemente, no hay (el ciudadano y su triste corro no se pueden tomar en serio).

En definitiva, qué bueno sería que aunque fuese sólo por casualidad surgiera por ahí algún periodista, que cómo Lanata, se pueda dar el lujo de incomodar al poder desde las trincheras del conocimiento, la información y la inteligencia. 

lunes 7 de enero de 2008

Del Toro y sus laberintos


Los últimos días del año 2007 me han regalado una inmensa sorpresa: el descubrimiento de la obra de Guillermo del Toro. He llegado tarde, como suelo hacer cuando de cultura y cine se trata, pero he llegado. Empecé viendo, con ojos de prejuicio, El Laberinto del Fauno (2006), pensando que me tropezaría con un film más de hadas y seres fantásticos de los muchos que se han hecho moda en estos últimos tiempos. Para mi fortuna, no fue así. Del Toro con fabulosa maestría nos abre una gran variedad de puertas por las que podemos entrar para interpretar el contenido de la película, y lo mejor quizá, es que sólo cierra unas pocas, dejándonos a nosotros la potestad de decidir la naturaleza de aquello que vimos. Juega con esa capacidad hermosa del arte de proponer sin demostrar. Así, aborda temas como la dicotomía realidad - ficción, el juego y la naturaleza de lo lúdico, la crueldad, la obediencia y hasta deja escurrir alguna que otra crítica política. Desde mi óptica de espectador humilde e ignorante de muchísimos temas relativos al celuloide, la película esta concebida como un buen cuento, ganándote por knock out en dos horas intensas de contenidos maravillosos que se entrecruzan y combinan para darnos una infinidad de posibilidad con las cuales deleitarnos. Es también una divina reivindicación del cine hispano, que en este caso como en otros tantos (pensemos en lo mejor de Amenabar, por ejemplo Tesis) le sabe ganar al efectismo de Hollywood con ideas sólidas y deliciosamente presentadas. 

El Orfanato (2007) es otra de las victorias recientes de Del Toro, esta vez bajo la figura de productor, la cual probablemente termine haciéndose de algunos cuantos premios importantes (ya tiene varias nominaciones al Goya y probablemente ocurra igual en Cannes y en el Oscar). En este caso, sin abandonar el estilo que hemos comentado un poco más arriba, es decir, el de insinuar sin mostrarlo todo; Del Toro y G Sánchez (guíonista) se mandan una espectacular película de terror, con todo lo bueno que debe tener el terror. Soy de los que cree que el cine que pretende generar miedo no debe, como erróneamente se estila en los mas burdos ejemplos recientes hollywoodenses, literalizar y proponer el horror en si mismo. Muy por el contrario, debe estimular los temores que todos llevamos dentro, lanzando pequeñas pistas que alboroten esos “fantasmas” que nos son propios, probablemente desde la infancia. Es una película también con muchas puertas y muchos temas interesantes. Nuevamente lo lúdico y lo cruel, esta vez un poco más de la mano, se hacen presentes. Nuevamente la eterna diatriba entre lo que es real o no, pero planteado bajo una de sus conocidas analogías: vida - muerte. En fin, todo un deleite para el que quiere, como quien agarra un buen libro, lanzarse una dosis de buen arte y de cine con ideas. 

miércoles 26 de diciembre de 2007

Año Nuevo


Bueno, se acaba el año. El próximo será, sin dudas, un año interesante. Esperemos que a todos nos agarre una buena racha y que, pese a lo movido, podamos levantar la copa con ánimos renovados en diciembre del 08. 
A todos y todas los que entran a este blog, ¡¡Feliz Año 2008!!
Nos vemos en enero
C. 

lunes 17 de diciembre de 2007

Boliburguesía

El pequeño error del Ministro Carreño, hace unos pocos días, da para escribir y reflexionar por meses. Desde la contundente e importante victoria del NO el pasado 2D, los voceros del régimen se han empeñado en unirse a la barrena en la cual parece haberse hundido el Sr. Presidente. Y es que en mi opinión, el movimiento revolucionario empezó a desmoronarse, como si Chavéz y su tren ministerial se hubiesen sentado a jugar al Jenga.

Ya hemos conversado en este humilde blog sobre las contradicciones del régimen. Hemos hecho evidente la triste abundancia del oxímoron en el discurso del jefe (y de todos los que lo siguen, que no son más que tristes cajas de resonancia del mismo cliché gastado y anacrónico). Pero lo dicho en TV por el Ministro Carreño, luego de que le fuera reflejada, con gran tino por la periodista de RCTV, el uso de marcas “ultra sifrinas” en su atuendo, constituye el epítome del discurso chavista. Pensándolo mejor, el epítome se halla más bien en el tartamudeo y la pobre respuesta que da el Sr. Ministro luego de que la periodista le diera justa en la tecla. Pocas veces anteriormente un trastabilleo verbal como aquél ha tenido tanto significado.

Video

Evidentemente, las mentes más lúcidas del mundo periodístico han sabido recoger con inteligencia el pequeño desliz. Entre ellas, quizá una de las máximas exponentes del humor gráfico hoy día - Rayma Suprani - ha dado, como la periodista de RCTV, justo en la tecla. Veamos:


***



No hay necesidad de comentar estas pequeñas perlas. Gritan, (valga la redundancia) con humor e inteligencia, el enorme vacío discursivo de los bolivarianos. Aplausos para Rayma, como siempre.

Por cierto, después de oírlo al Ministro y de ver las perlas de Rayma me vino a la mente una campaña publicitaria hecha para el juego Monopolio, el más capitalista de los juegos, que parece haber sido pensada por el mismísimo ministro para el poder popular del interior y justicia.





Pequeña coincidencia que parece evidenciar que lo que suelen decir los boliburgueses, siginifica casi siempre, lo contrario.

miércoles 5 de diciembre de 2007

Metáfora

miércoles 28 de noviembre de 2007

Libro del desasosiego


It is a very sad thing that nowadays there is so little useless information. Oscar Wilde, a few maxims

De vez en cuando se tropieza uno con libros desequilibrantes, cuyos símbolos nos hacen trastabillar y nos catapultan a horas de pensamiento sin objetivo, que quizá sea el mejor tipo de pensamiento. Así fue que, caminando por mi querida Buenos Aires (esa ciudad mágica llena de escondites asombrosos, poblada de librerías y teatros), tropecé de cara con Pessoa. Lo he venido buscando desde hace tiempo a Fernando, porque he leído comentarios sobre él que me han capturado totalmente. Por ejemplo, esa fabulosa idea de crear múltiples heterónimos, que más que firmas distintas para su inusual obra, llegan a ser personas totalmente reales para quienes nos sumergimos en sus textos. Al fin y al cabo, después de más de 80 años de muerto, qué diferencia puede haber para mi, un humilde lector, entre Ricardo Reis, Fernando Pessoa o Bernardo Soares. Pero el objetivo de esta nota no es hacer una semblanza de Pessoa (eso vendrá después, luego de que haya leído un poco más de él y sobre él), sino compartir con Uds el primero de los textos sueltos que habitan el “libro del desasosiego” (esa palabra es la mas justa, pues parecen vivos todos los textos caóticos que lo componen). Vaya pues, esta pequeña joya, totalmente actual y afín, al menos, con mi manera de ver, entender y disfrutar de la literatura.
C.
***
Autobiografía sin hechos

1.

Nací en un tiempo en el que la mayoría de los jóvenes habían dejado de creer en Dios, por la misma razón que sus mayores habían creído en Él - sin saber por qué. Siendo así, y dado que el espíritu humano tiende naturalmente a critircar porque siente y no porque piensa, la mayoría de los jóvenes eligió la Humanidad como sucedáneo de Dios. Pertenezco, sin embargo, a esa especie de hombres que están siempre al margen de aquello a lo que pertenecen y no ven sólo la multitud de la que forman parte, sino también los grandes espacios que hay a los costados. Por eso, ni abandoné a Dios tan ampliamente como ellos, ni acepté nunca la Humanidad. Consideré que Dios, si bien improbable, podría ser y en consecuencia, también ser adorado; pero que la Humanidad, siendo una mera idea biológica, cuyo significado se limita a la especia animal humana, no era más digna de adoración que cualquier otra especie animal. Este culto a la Humanidad, con sus ritos de Libertad e Igualdad, me pareció siempre una resurrección de los cultos antiguos, en que los animales eran como dioses, o los dioses tenían cabezas de animales.
De tal manera, no sabiendo creer en Dios, y no pudiendo creer en una suma de animales, me ubiqué, como alguna otra gente marginal, a esa distancia de todo a la que vulgarmente se la llama Decadencia. La Decadencia es la pérdida total de inconsciencia; porque la inconsciencia es el fundamento de la vida. El corazón, si pudiese pensar, se detendría.
A quien como yo no sabe, viviendo, tener vida, ¿Qué le resta sino, como a mis pocos pares, la renuncia como actitud y la contemplación como destino? No sabiendo qué es la vida religiosa, incapaces de saberlo, porque no se tiene fe con la razón; ni sabiendo incluso qué hacer con ella ante nosotros, nos quedaba, como motivo para tener alma, la contemplación estética de la vida. Y así, ajenos a la solemnidad de todos los mundos, indiferentes a lo divino y desdeñosos de lo humano, nos entregamos con frivolidad a la sensación sin propósito, cultivada en un epicureísmo refinado, como conviene a nuestros nervios cerebrales.
Reteniendo de la ciencia aquel precepto suyo y tan central, de que todo está sujeto a leyes fatales, contra la cuales no hay cómo reaccionar con independencia, porque incluso esa reacción responde al mandato que ellas nos imponen; y verificando de qué modo ese precepto se ajusta a otro, más antiguo , de la divina fatalidad de las cosas, abdicamos del esfuerzo como los débiles del entretenimiento de los atletas , y nos inclinamos sobre el libro de las sensaciones con un gran escrúpulo de sentida erudición.
No tomando nada en serio, ni considerando que nos haya sido dada como cierta otra realidad que la de nuestras sensaciones, en ellas nos amparamos, y a ellas las exploramos como a dilatados territorios desconocidos. Y si nos abocamos asiduamente, no sólo a la contemplación estética, sino también a la expresión de sus modos y resultados, es porque la prosa o el verso que escribimos, destituidos de la intensión de querer persuadir al ajeno entendimiento o estimular la ajena voluntad , son apenas como el dejar oír su voz por parte de quien lee, un acto que no aspira sino a dar plena objetividad al placer subjetivo de la lectura.
Sabemos bien que toda obra debe ser imperfecta, y que la menos segura de nuestras contemplaciones estéticas, será la de aquello que escribimos. Pero imperfecto es todo; no hay ocaso tan bello que no pudiese serlo más aún, ni brisa leve que nos adormezca que pudiese brindarnos un sueño más apacible todavía. Y de tal modo, contempladores ecuánimes de montañas y de estatuas, gozando por igual días y libros, soñándolo todo, y ante todo para convertirlo en nuestra íntima sustancia, también haremos descripciones y análisis qué, una vez efectuados, pasarán a ser cosas ajenas que podremos disfrutar como si brotaran de la tarde.
No es éste el concepto de los pesimistas, como aquel de Vigny, para quien la vida es como una celda donde él trenzaba paja buscando distracción. Ser pesimista es tomarlo todo como a la tremenda y esa actitud es una desmesura y una molestia. No contamos, es cierto, con un concepto válido para aplicar a la obra que producimos. La producimos, es verdad, para distraernos, pero no como el preso que trenza paja para distraerse del destino, sino como la niña que borda almohadones, distrayéndose sin más.
Para mí, la vida es como una posada del camino, donde debo demorarme hasta que llegue la diligencia del abismo. Ignoro adónde me llevará, porque no sé nada. Podría considerar esa posada como una prisión, pues estoy obligado a aguardar en ella; podría considerarla como un sitio propicio para la sociabilidad, porque en ella me encuentro con otros. No soy, sin embargo, ni impaciente ni convencional. Dejo el encierro a los que se aíslan en sus cuartos, indolentes, echados en la cama donde esperan, sin sueño; dejo a los que en ellas se complacen las charlas de los salones, desde donde músicas y voces llegan confortables hasta mí. Me siento a la puerta y embebo mis ojos y oídos en los colores y sonidos del paisaje, y en tono lento, para mí sólo, vagos cantos que compongo mientras espero.
Sobre todos caerá la noche y arribará la diligencia. Disfruto de la brisa que me dan y del alma que me dieron para ello, no pregunto más ni busco. Si cuanto dejé escrito en el libro de los viajeros puede, releído un día por otros, entretenerlos también en la travesía, estará bien. Si no lo leyeran ni los entretuviera, estará bien de todos modos.

martes 27 de noviembre de 2007

Baires mío

En Buenos Aires brilla el sol y un par de pibes,
en la esquina, inventan una solución.
En Buenos Aires todo vuela, la alegría,
la anarquía, la bondad, la desesperación.
Y Buenos Aires es un bicho que camina,
ensortijado entre los sueños y la confusión.
En Buenos Aires descubrí que el día
hace la guerra, la noche el amor.
En Buenos Aires leo, fumo, toco el piano
y me emborracho solo en una habitación.
En Buenos Aires casi todo ya ha pasado
de generación en degeneración.
Y Buenos Aires come todo lo que encuentra
como todo buen Narciso, nadie como yo.
Pero el espejo le devuelve una mirada
de misterio, de terror y de fascinación.
Buenos Aires, buenos aires,
buenos aires para vos.
En Buenos Aires toca Charly en un biloche
planetario, es alto y voluptuoso.
En Buenos Aires llega un punto en que ya nada
vale nada y todo vale nada.
En Buenos Aires nos acechan los fantasmas
del pasado y cada tango es una confesión.
Cuando en el mundo ya no quede nada,
en Buenos Aires la imaginación.
Es una playa macedónica tan cierta
y tan absurda viven Borges, Dios y el rock and roll.
En Buenos Aires viven muertos, muertos viven
y no quiero más tanta resignación.
Yo quiero un barrio bien canalla, bien sutil
y bien despierto, supersexy,
quiero una oración
que nos ayude a descorrer el velo
y que termine la desolación.
Buenos Aires, malos tiempos
para hacerte una canción.
En Buenos Aires los amigos acarician
y los enemigos tiran a matar.
En Buenos Aires, San Martín y Santa Evita
montan una agencia de publicidad.
En Buenos Aires, la política... que falta
de respeto, que atropello a la razón.
En Buenos Aires, el fantasma de la ópera
camina solo por Constitución.
En Buenos Aires tengo más de lo que quiero
pero lo que quiero nadie me lo da.
En Buenos Aires hay un Falcon pesadilla
en el museo de cera de la atrocidad.
En Buenos Aires falta guita pero sobran
corazones condenados a latir.
En Buenos Aires amanezco, resucito,
me defiendo a gritos, quiero ser feliz.
En Buenos Aires cuando hablamos de la luna
solo hay una: la del Luna Park.
En Buenos Aires he perdido mil batallas
pero hay una guerra que pienso ganar.
Buenos Aires.
En Buenos Aires brilla el sol y un par de pibes,
en la esquina, inventan una solución.
(cuando en el mundo ya no quede nada)
en Buenos Aires todo vuela, la alegría,
la anarquía, la bondad, la desesperación.
Todas las noches sale el sol
todos los días vuelve el sol.
Fito Páez y Joaquín Sabina

martes 13 de noviembre de 2007

Sobre la venezolanidad


Voy a intentar abrir una nueva sección (acaso sea, en realidad, la primera) de este blog para explorar un poco ese constructo extraño que es la venezolanidad. Lo hago porque en estos días aciagos me lo he venido preguntando repetidas veces. ¿Por qué la violencia parece estar tan legitimada en esta sociedad? ¿Por qué hay un desdén generalizado hacia el otro en casi todos los espacios y actividades cotidianas? ¿Qué ha pasado con este “pueblo” amable y cordial que se jacta de haber recibido con brazos abierto a decenas de miles de inmigrantes poco menos de medio siglo atrás? ¿Es parte de lo que vivimos consecuencia de una “venezolanidad” en negativo, de una concepción de sociedad que se ha venido transformando en su opuesto? No lo sé bien, pero tengo la terrible impresión de que vivimos momentos de deterioro social importantes, que trascienden los estrictamente político y que terminarán por generarnos una cantidad de problemas importantes.

Para empezar esta reflexión voy a compartir con Uds, amables lectores, una foto que habla, con extrema claridad, la naturaleza del “servicio” que hay en este país (o al menos en Caracas). La tomé en uno de los locutorios públicos que la empresa CANTV - ahora roja, rojita - tiene en una centro comercial del este de la ciudad. La foto, como podrán observar, no necesita mayor comentario. Despierta, no obstante, algunas inquietudes. La primera y más obvia es cómo es posible que una empresa de telecomunicaciones no pueda ofrecer el servicio de llamadas. Esa obvia inquietud, sin embargo, es comprensible ante el eventual colapso de las líneas o cualquier otro inconveniente técnico que escape de la posibilidades de acción de los que gerencian aquél locutorio. La segunda inquietud tiene que ver con la forma en que comunican el problema. ¿Soy yo, o el letrerito pegado contra el vidrio esconde un grito, al menos una voz alzada ante el fastidio de las que imagino fueron una larga seguidilla de caras de asombro al estilo “¡Cómo coño no hay teléfono en esta vaina!” que varios de los que entraron al local debieron espetarle en la cara al encargado del negocio? ¿Cómo se debe interpretar, sino como una inmensa ladilla, esa colección de signos de admiración y mayúsculas que siguen a la noticia? Yo, particularmente dudo mucho, que esos signos sean una expresión de empatía por parte de los que allí trabajan, como queriendo decir “¡Qué bolas que se nos dañó el teléfono siendo CANTV!, ¡¡¡¡a nosotros nos tiene esto más asombrado que a Ud!!!!!”
No sé realmente qué palabra puede expresar el desinterés que en términos generales se siente hacia uno cuando es atendido en cualquier negocio o por cualquier trabajador. Hay una suerte de creencia de que servir a otro supone una condición de inferioridad intolerable. Tal vez sea esa flojera aprendida según la cual toda persona merece, sin más ni más, que se le de sin trabajar lo que le provoca, lo cual colocaría al trabajo en una situación de labor forzosa innecesaria. Tal vez es ese desdén por el otro lo que hace al servicio una tortura para quien lo provee. Lo cierto del caso es que el maltrato se ha hecho política sistemática, como también lo es la resignación que todos los que deseamos ser tratados con respeto y consideración hemos venido presentando. ¿Qué piensan Uds? ¿Qué cartelito hubiese preferido?

jueves 8 de noviembre de 2007

La elocuencia de la no violencia.



Naturally the common people don't want war; neither in Russia, nor in England, nor in America, nor in Germany. That is understood. But after all, it is the leaders of the country who determine policy, and it is always a simple matter to drag the people along, whether it is a democracy, or a fascist dictatorship, or a parliament, or a communist dictatorship. ...Voice or no voice, the people can always be brought to the bidding of the leaders. That is easy. All you have to do is to tell them they are being attacked, and denounce the pacifists for lack of patriotism and exposing the country to danger. It works the same in any country. Herman Goering - The Nuremberg Diary

De vez en cuando regreso a las páginas del libro “Requiem por un país perdido” que recoge las crónicas políticas de Tomás Eloy Martínez referidas al deterioro político y social que la Argentina vivió poco menos de 3 décadas atrás.
Sus páginas contienen elementos esclarecedores si se proyectan a los tiempos que vivimos en nuestro país, pues no hay nada en el pensamiento de los actores políticos fanatizados (en ambas aceras de la vida política venezolana) que sea realmente nuevo. De modo que sólo basta hojear un poco algunos libros con reseñas históricas de los vivido, por ejemplo, en el cono sur, para darse cuenta de la naturaleza de las cosas a las que podríamos estarnos enfrentando en el futuro próximo en Venezuela.
En el libro de Martínez hay una sección que es de especial importancia para los venezolanos. La misma lleva por título “seres de odio” y recoge varias reflexiones sobre esos tristes personajes que se atribuyen la verdad absoluta y, en su condición de falsos mesías, buscan imponérsela a los demás ciudadanos. Dice Martínez en su libro:

“Las dictaduras de América Latina propusieron la creación de sociedades educadas por el terror, la opresión y el castigo: una cultura paternalista edificada a través de órdenes inapelables. Desobedecer, disentir, reclamar, eran culpas que se sancionaban con la muerte”.

En Venezuela estamos acercándonos peligrosamente a ese extremo de castigar con la muerte la disidencia. No debe tomarse a la ligera aquella amenaza del presidente de llevar “millones de revolucionarios a quemar el este” o aquella otra advertencia expresada en el más conocido oxímoron bolivariano que reza que la de ellos es una “revolución armada con balas de paz”. El hecho de que existan unos pocos fanáticos que estén dispuestos a matar a otro por diferir de éste políticamente (como parece haberle ocurrido al hermano del inefable ministro carreño), amparados en la retórica presidencial es otra señal sobre lo cerca que estamos de la sociedad descrita por Martínez.
Existe, sin embargo, una manera contundente de enfrentar a este tipo de personas, a este tipo de formas de pensar: la no violencia.
Puede parecer en principio una ingenuidad espantosa, pero analizándola bien, se da uno cuenta de su inmenso alcance y poder. Los estudiantes, con todas las torpezas que uno puede atribuirles, lo han demostrado ya en varias oportunidades. Ayer, en su marcha al TSJ, lo volvieron a hacer. El demostrar que ninguna de las predicciones de golpes de estado, de quema de ciudad, de alteración violenta del orden público, no tenía sentido, desencajó a más de uno de los neo - bolivarianos en el poder. La razón es sencilla y harto conocida: ellos necesitan la confrontación, la pelea, la dicotomía. Aquellos en el gobierno que se han fanatizado en su idea socialista, necesitan hacer realidad el discurso maniqueo que el presidente insiste en imponerle a la sociedad, pues sin esa pelea, su revolución pierde sentido. Para muestra, basta solo releer la cita de Goering que sirve de epígrafe a esta nota. “All you have to do is to tell them they are being attacked, and denounce the pacifists for lack of patriotism and exposing the country to danger. It works the same in any country.”

En definitiva, los fanáticos como Barreto (que ayer inauguró un grupete de bolivarianos anti - golpistas), Carreño, Rodríguez, Varela, Tascon y varios más, suelen quedarse mudos, sin respuestas, cuando se les enfrenta un grupo de personas con ideas, consignas y argumentos. Es esa la única manera de desnudar al poder.

Cerremos esta nota con una cita más de Tomás Eloy.

“los ejecutores de esa política mafiosa no saben como comportarse cuando las reglas de juego cambian y el lenguaje común es el de la libertad. [...] No es fácil convivir con miles de fanáticos que se ven a sí mismos como encarnaciones de Dios. La mejor defensa de la democracia, entonces, es segregar a los fanáticos y a los autoritarios: demostrarles que están solos, al margen, rumiando para nadie sus oscuros e insaciables odios”.



sábado 3 de noviembre de 2007

Pan con Leche


Ya he torturado suficiente a mis pocos lectores con comentarios sobre el acontecer político. Propongo un brake, uno muy necesario, del tema. ¿Y qué mejor brake que el arte?
Este post habla por si sólo. Lo único que me limitaré a hacer, una vez más, es ser portavoz del talento de Tribop, esa majestuosa banda venezolana que está haciendo música auténtica y espectacular. Abajo comparto uno de sus videos. Espero lo disfruten.



lunes 29 de octubre de 2007

La destrucción


Es un lunes demasiado lunes, tengo gripe y ya en los 60 minutos de caos que he pasado en la calles caraqueñas me ha bastado para pelearme otra vez con este país. No escribiré nada más, haré simplemente de caja de resonancia. A continuación el editorial del TALCUAL de hoy. Hagan con él lo que les provoque.

C.



***

La reforma de la Constitución, aparte de constituir un fraude a ella misma y configurar un golpe de Estado con disfraz constitucional, puede ser considerada como un Plan de Destrucción de Venezuela. Si esa reforma llegara a ser aprobada definitivamente y se quisiera colocar la vida del país bajo su imperio, desarrollando su normativa mediante los decretos–ley que Chávez tiene en mente dictar a partir de la Ley Habilitante, el resultado será tremendamente destructivo. Venezuela sufriría los efectos de un bombazo nuclear.

La demolición del tramado institucional, sustituyéndolo por unas figuras vagas e indefinidas, de las cuales lo único cierto que emerge es una concentración total del poder político en el puño de Chávez, hará del Estado venezolano, un aparato aún más hipertrófico de lo que siempre fuera, muchísimo más ineficiente de lo que es hoy –lo cual no es poco decir–, en el cual la toma de decisiones y su aplicación se hará tan pesada y rígida que casi lo paralizará. La "destrucción del estado burgués", derivada de la reforma –que es seguramente la coartada ideológica que los Monederos y las Harneckers le venden a Chávez–, conduce inexorablemente a la creación de un una máquina estatal, invasiva y todopoderosa, pero ineficiente e incapaz de administrar la vida cotidiana del país, enredado en una burocracia kafkiana Además, supone la liquidación definitiva del "empoderamiento" del pueblo, que pasa a ser sujeto pasivo de su devenir. Sobre este asunto la experiencia histórica es más que elocuente.

Dentro de este marco jurídico e institucional, la economía y con ella la sociedad, será una víctima impepinable. La idea de un estado que administre desde Pdvsa hasta las variadas formas de propiedad social prefiguradas en la reforma (porque todas terminarán siendo estatales, como ya lo están siendo hoy las experiencias cooperativas y cogestionarias sobrevivientes), es absolutamente irracional, como irracional es la idea de que el comportamiento económico de ese amasijo de empresas que conformarán el capitalismo de estado puede ser planificado y dirigido desde una comisión central de planificación. El capitalismo de Estado se tragará hasta un barril de petróleo de 200 dólares.

Si encima de esto, se implementará un plan de hostigamiento permanente del primer empleador, que es el sector privado de la economía, sometido, además al capricho gubernamental, el resultado previsible es la ruina colectiva. La destrucción del país.

¿Demasiado apocalíptico? No hay que mirar muy atrás en la historia, ni muy lejos de nuestras costas, para percibir la gravedad de lo que nos amenaza.

martes 23 de octubre de 2007

La Biblioteca Chávez


Cayo en mis manos un libro interesante de Manuel Caballero titulado “Por qué no soy bolivariano” el cual encontré esclarecedor, al menos para mi, que ignoro muchas cosas, sobretodo de historia. No soy un fan de la prosa de Caballero, pero reconozco en él una mente lúcida (de las pocas que nos quedan en estos días aciagos) y respeto profundamente sus ideas, tomándolas con la humildad de un ignorante como yo. El libro en cuestión reúne los argumentos que lo distancian a Caballero de esta religión melcochuda llamada chavismo, todos ellos ampliamente documentados y respaldados por datos reales. Me gustó particularmente las referencias que hace a las citas o bien apócrifas o mal interpretadas que los “intelectuales” de la revolución hacen constantemente. Todo esto viene como prefacio del artículo que copio más abajo y que invito a que lean pese a ser un poco extenso (al menos para lo que se estila en un blog). Evidentemente, es también una invitación a la lectura del libro de Caballero, aunque sea sólo para saber un poco más de este mar de un centímetro de profundidad que es el pensamiento revolucionario.

***

La Biblioteca Chávez
Ibsen Martínez


1.-
Camino llevamos andado escuchando al Máximo Líder hablar de libros.

Desde sus tiempos de profeta abstencionista, nos ha mantenido al corriente de los que, en muchos casos, han sido para él novedades literarias.

Ya ni siquiera tiene chiste el episodio del “Oráculo del Guerrero”, borrado de la lista de citas casuales en Aló Presidente, gracias a una punzo penetrante observación sobre identidades sexuales que Boris Izaguirre dejó escapar en un programa de trasnocho.Tampoco la anécdota, no sé si apócrifa o verídica, pero sí bastante difundida en su momento, de que el futuro Secretario General del PSU declaró en rueda de prensa que “La Rebelión de las Masas”, de Ortega y Gasset, fue un libro capital en su formación revolucionaria. Al parecer, la sola palabra “rebelión” en el título bastó a su entusiasmo por uno de los ensayos fundacionales de la derecha ilustrada.

Otras gaffes se le han atribuido, como esa de haber afirmado alguna vez que “El Culto a Bolívar”, de Germán Carera Damas, texto precursor de la denuncia del uso político de lo cultos heroicos, fue el manantial que alimentó la particular variedad chavista de culto al Libertador.

No sería justo soslayar las dotes de Chávez como divulgador bibliográfico. Ahí tiene usted el caso de Noam Chomsky. El profesor Chomsky es la prueba viviente de que se puede ser un genio de la lingüística generativa transformacional y, al mismo tiempo, un perfecto badulaque en cuestiones de política tercermundista. Atesoro entre mis recortes de prensa la serie de artículos aparecidos en The New York Times acerca del envión en ventas que, para un libro del Chomsky antiglobalizador, significó una sola mención del mismo por parte de Chávez mientras monologaba ante la Asamblea General de la ONU.

Cierto que, en aquella ocasión, Chávez dio por muerto al autor –¿será propensión megalómana eso de suponer que todos los demás genios universales ya han muerto?–, pero ese detalle, olvidado por quien le sopló libro y autor, no impidió que la simpatía que nuestro presidente despierta en el movimiento antiglobalizador mundial llevara las ventas del libro de Chomsky a cotas nunca antes alcanzadas.


2.-
Tengo para mí que, lejos de ser refractario, el presidente no desatiende sugerencias.

Ahí tiene usted el caso de Los Miserables. Entiendo que el Ministerio de Cultura ha patrocinado una edición masiva del libro de Victor Hugo. Tal titanismo de imprenta no puede ser cosa de un simple ministro chavista, por definición transitorio y condenado a regresar el día menos pensado a la oscuridad.

Tiene que haber sido una feliz idea de Chávez, ¿de quién si no?
Es ya un tópico intelectual de la izquierda afirmar que Los Miserables cambia la vida de quien lo lee por vez primera. Casi siempre esto se dice para subrayar el compromiso con los desheredados que debe guiar nuestras lecturas. Al respecto, Mario Vargas Llosa, en un breve y brillante ensayo, íntegramente dedicado a Los Miserables ( “La Tentación de lo Imposible”, Alfaguara, 2004), observa que ninguno de los combatientes de la barricada en torno a la cual gira buena parte de la trama del libro reivindica jamás una idea o tendencia que pueda interpretarse como “de izquierda”, ni en los términos que la palabra designaba en el s. XIX, ni en los del s. XX ni en los de estos albores del XXI que vivimos.

El gran Victor Hugo, que se las apañó para ser, en diversas épocas de su vida, monárquico y republicano, sabía cuidar su mercado de lectores, sin enajenarse a nadie que pudiera pagar por leerlo con una pendejada ideológica.

No es el logro menor de Hugo añadir a la imaginación literaria universal una barricada que no es de izquierda ni de derecha, ni republicana ni monárquica, sino un escenario donde se despliegan heroísmos y ruindades humanas que no desentonan ni siquiera en un musical de Broadway.

Con todo, escuché a un joven chavista decirle sin parpadear a su novia que Los Miserables, texto que apareció en 1862, narra los días de la Comuna de París, trascurridos en 1871.

Hemos, pues, escuchado a Chávez durante todos estos años hablar de libros, y mencionar títulos de Frantz Fanon o de William Ospina.

Donde quiero llegar es a esto: sin duda el presidente no es un lector omnívoro e insaciable, con seguridad Chávez no es un lector como pudo serlo J.G. Cobo Borda, pero los libros le inquietan y mucho. Como todo aspirante autócrata, sabe que los libros importan, que los libros son de temer.

3.-
La alquimia profunda que rige las relaciones de un caudillo absoluto con sus adulantes anima las prácticas de acoso a medios y periodistas que incesantemente se denuncian.

Un caso a la mano es el del texto de Laureano Márquez, penalizado por un tribunal con una multa, una barbaridad a la que Chávez niega toda atribución personal porque lo que actuó no fue él sino la justicia independiente a solicitud de un organismo cuyos directivos se sintieron en deber de actuar legalmente.

Otra vuelta de la misma tuerca adulante viene a darse ahora en torno el libro de Cristina Marcano y Alberto Barrera Tyzska, “Chávez sin Uniforme” (Random House Mondadori, 2004). El mismo –una muy equilibrada semblanza de la juventud de Chávez y de su insurgencia en el horizonte político venezolano– tiene ya varios años circulando en muchos países de habla hispana. La edición brasileña ( “Chávez Sem Uniforme”, Editora Gryphus, 2006) anticipó el éxito de la italiana ( “Hugo Chávez: il nuovo Bolívar?”, editorial Baldini Castoldi Dalai, 2007). Pero ha sido sólo últimamente que ha atraído la atención de quienes lo declaran sin más un plagio, con intención de desestimular su lectura.

Chávez, por cierto, no lo ha mencionado directamente, tan sólo ha dicho por televisión que parte de sus fuentes primarias, sus interesantísimos diarios de cadete, “cayeron en manos del enemigo.” Eso ha bastado para que, de pronto, la prensa oficialista publique sesudos “informes” académicos que dan cuenta de la presunta improbidad intelectual de sus autores, algo que, hasta ahora, nadie ha podido demostrar.

Tengo para mí que el anuncio del inminente lanzamiento en EEUU de una masiva edición en inglés, prologada por Moisés Naím, editor de la influyente revista “Foreign Policy”, sumada a la envidia cómplice de algún analista que haya podido creerse “dueño” del tema, está en el origen del asunto.

¡Si tan sólo Chávez se animase a mencionarlo en alguna de esas cumbres antimperialistas!
Las ventas del libro de mis panas remontarían en USA niveles que ríete de Noam Chomsky.

miércoles 10 de octubre de 2007

Manejando en hornos de cal

jueves 4 de octubre de 2007

Procesión



En algún momento (suavemente empezaba a anochecer, el horizonte de techos de automóviles se teñía de lila) una gran mariposa blanca se posó en el parabrisas del Dauphine, y la muchacha y el ingeniero admiraron sus alas en la breve y perfecta suspensión de su reposo
Julio Cortázar, Autopista del Sur



Cuando Cortázar escribió “Autopista del Sur”, lo hizo pensando en una pesadilla que no le pertenecía. Tan cierto es esto, que cuando Joaquín Soler Serrano lo entrevistó en España y le preguntó por el cuento, el Cronopio afirmó no haber estado nunca metido en una cola, pero que la sola idea le parecía horrenda. Hoy no es ni siquiera un lugar común pensar en el cuento aquél cuando se maneja por el infierno caraqueño; más bien genera una nostalgia ajena - porque en realidad nunca lo vivimos - pensar que alguna vez en Caracas se podía manejar sin mayores dificultades. En el presente, atentando contra todo vestigio (si es que existe tal vestigio en el caraqueño) de sentido común, nos disponemos día tras día a inmolarnos entre 2 y 3 horas diarias metidos en nuestro carro. Piénsese bien en la contradicción que supone necesitar de casi una tonelada de metal y plástico para transportar unas cuantas decenas de kilos de hueso y carne de un sitio a otro. Piénsese también en lo curioso que resulta el hecho de que las distancias, que antes habían sido vencidas por la tecnología automotriz, terminaron por imponerse amparados en la trampa de la velocidad. Terrazas del Avila volvió a quedar fuera de Caracas, porque ir desde y hacia ese sitio nuevamente toma horas, como posiblemente ocurría en el pasado para ir hacia lo que sea que existiese en ese sitio (monte y culebra, most likely). Lo mismo le pasa a La Trinidad, Montalban, La Urbina, Padros del Este, El Hatillo; son todos destinos foráneos, alejados de nosotros por ríos interminables de zombies en cajitas de metal. Quizá lo peor de todo es que nadie parece decir nada. Desarrollamos estrategias, que como las colas que queremos evitar, terminan corroyendo lo poco de calidad de vida que logramos rescatar del trabajo y las responsabilidades por definición no placenteras. Así, nos levantamos a las 5 de la mañana y somos capaces de quedarnos en nuestros sitios de trabajo hasta pasadas las 9 de la noche, con tal de sentir que todavía se puede llegar a cualquier sitio en 20 minutos. Cuando se echa la mirada atrás, se da uno cuenta de que pasan las semanas y cada vez hay menos tiempo para el disfrute, el esparcimiento, el goce, la paz, los hobbies, la televisión, los libros o lo que coño sea que nos atrape o apasione. No hace ni falta realizar la antipática operación estadística que supone calcular que porcentaje de nuestra vida la pasamos con el culo pegado a la butaca del carro, mirando con la boca semi abierta esa triste procesión de alienados que desfila todos los días por nuestra triste ciudad. ¡Es demasiado! Y no se va a detener. Se siguen vendiendo decenas de miles de carros todos los meses en este país y no se construye ni un milímetro de vialidad.
Pronto no quedará más remedio que apagar el carro cuando veamos que la cola en la que estamos dejó de moverse para siempre, darle al botón de la alarma e irnos caminando a nuestras casas.

lunes 10 de septiembre de 2007

Indulgencia


Nuevamente comparto una mini joya del humor venezolano, obra del ilustre Laureano Márquez. No hace falta mayor aclaración de la pieza que la de decir que fue el editorial del vespertino Tal Cual del día viernes 07 de septiembre a propósito del arrepentimiento que mostrase el ahora célebre Sr. Ameliach. Nótese el genio de la última línea.

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Galileo, 1633 & Márquez, 2007

“Yo, Galileo Galileach, mayor de edad y de este domicilio, siendo citado personalmente a juicio y arrodillado ante vosotros, los eminentes y reverendos compatriotas del PUS, inquisidores generales de la República Bolivariana contra la depravación herética, teniendo ante mí los sagrados textos de la propuesta de reforma constitucional, que toco con mis propias manos, juro que siempre he creído y, con la ayuda de Dios, creeré en lo futuro, todos los artículos que la sagrada voluntad del único dirigente sostiene, enseña y predica. Por haber recibido orden de este Tribunal Disciplinario de abandonar para siempre la opinión falsa que sostiene que el MVR debe ser desenterrado y que gira alrededor del sol de la libertad de criterio, que es el centro e inmóvil, siendo prohibido el mantener, defender o enseñar de ningún modo dicha falsa doctrina; y puesto que después de habérseme indicado que dicha doctrina es repugnante al Líder Indiscutible y contraria a su voluntad, he escrito y publicado una supuesta carta inexistente en la que trato de la misma y condenada doctrina y aduzco razones con gran fuerza en apoyo de la misma, sin dar ninguna solución; por eso he sido juzgado como sospechoso de herejía, esto es, que yo sostengo y creo que el PUS no es el centro del mundo e inmóvil, y que el MVR es el centro y es móvil, deseo apartar de las mentes de vuestras eminencias y de todo militante socialista esta vehemente sospecha, justamente abrigada contra mí; por eso, con un corazón sincero y fe verdadera, yo abjuro, maldigo y detesto los errores y herejías mencionados, y en general, todo error y sectarismo contrario a lo señalado por el Líder Supremo; y juro que nunca más en el porvenir diré o afirmaré nada, verbalmente o por escrito, que pueda dar lugar a una sospecha similar contra mí; asimismo, si supiese de algún hereje o de alguien sospechoso de herejía, que salga en mi defensa, lo denunciaré a este Tribunal Disciplinario o al inquisidor y ordinario del lugar en que pueda encontrarme, aunque él o ella hayan sido previamente inquisidores y creadores de listas. Juro, además, y prometo que cumpliré y observaré fielmente todas las penitencias que me han sido o me sean impuestas por este Tribunal Disciplinario. Pero si sucediese que yo violase algunas de mis promesas dichas, juramentos y protestas (¡que Dios Rafael no quiera!), me someto a todas las penas y castigos que han sido decretados y promulgados por los sagrados reglamentos y otras constituciones generales y particulares contra delincuentes de este tipo. Así, con la ayuda de Dios y de su proyecto de reforma, que toco con mis manos, yo, el antes nombrado Galileo Galileach, he abjurado, prometido y me he ligado a lo antes dicho; y en testimonio de ello, con mi propia mano he suscrito este presente escrito de mi abjuración, que he recitado palabra por palabra. En Caracas, en el Capitolio Federal, 5 de septiembre de 2007; yo, Galileo Galileach, he abjurado conforme se ha dicho antes con mi propia mano." Galileach, sólo piccola cosa: En la intimidad de tu corazón, allí, en ese lugar secreto en el que sólo tú entras, eppur si muove?

viernes 7 de septiembre de 2007

Or-weil

Definitivamente, Weil tiene genio y lo manifiesta sin mezquindad en sus caricaturas. Hacía tiempo que tenía ganas de escribir un comentario – harto común en estos días – sobre Animal Farm de George Orwell (de hecho, en El Nacional de hoy 7 de septiembre pueden encontrar uno artículo de opinión con ese título), pero creo que la caricatura de Weil es bastante más elocuente que cualquier cosa que pudiera yo escribrir. Sirva esta pequeñita obra de arte para la reflexión de lo que nos puede venir y, evidentemente, como invitación a la lectura del maravilloso libro del Inglés.


miércoles 5 de septiembre de 2007

Las Celestiales




Nuevamente de manos de mi estimado amigo José Vilela, un Cronopio como los que ya no se hallan, me llegó a las manos un librillo titulado Las Celestiales, que mi ignorancia (que es inmensa) no me había dejado conocer. El libro en cuestión fue escrito por Iñaki de Errandonea, s.j, (pseudónimo de Miguel Otero Silva) y fue dado a la imprenta en el año 1965 acompañado por ilustraciones de Fray Joseba de Escucarreta, s.j (pseudónimo de Pedro León Zapata). La obra reúne y comenta con una prosa realmente deliciosa una serie de cuartetas presumiblemente originadas en la cultura popular y en las que se canta sobre Santos con alguna que otra palabrota - lo cual por cierto desató la ira del entonces Cardenal Humberto Quintero. La edición que mi estimado pana me regaló (Libros de El Nacional, 2003) viene con sendos prólogos, el primer de Jesús Sanoja Hernández y el segundo y más importante, del propio MOS, el cual por cierto, es de los mejores prólogos que he leído en mi vida (no exagero). Me tomo la molestia de comentar el librillo (el diminutivo no le hace justicia a la calidad de la obra, hace referencia a su brevedad simplemente) porque es de lo mejor que he leído en materia de humor y confío que cualquier buen lector sabrá disfrutar de una prosa espectacular y un ingenio maravilloso. Pero como nada es mejor que dar a probar un bocado de este plato fantástico, dejo ya de hablar pendejadas y les transcribo uno de las varias piezas que podrán encontrar en Las Celestiales. Espero las disfruten tanto como yo.

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Cuando San Juan se cayó
de la escalera pa´bajo,
Dijo Dios: ¡Adios carajó,
Este Santo se jodió!


En los llanos venezolanos existen dos versiones de esta copla. Don Carlos del Pozo en su Memoria Planiciae Guaricensis transcribe la siguiente: “Cuando San Pablo cayó, etc...”, lo cual significaría que quién rodó por la escalera no fue ningún San Juan sino el genial autor de las Epístolas. A este respecto refiere Tertuliano, en su “Apología contra los Gentiles”, que a poco de convertido San Pablo fue víctima del Demonio e incurrió de nuevo en sus abominables idolatrías. Súpolo José de Arimatea y narróle un sueño donde se le había parecido Javeh para decirle que Saulo de Tarso era un caso perdido. Según la trascripción de don Carlos del Pozo, sería a este sueño de José de Arimatea a lo que se refiere en su ingenuo lenguaje la musa popular.
A contrapelo hemos comprobado que en la zona de San Sebastián de los Reyes, región donde genuinamente se cantan Las Celestiales, no existen vestigios de la exégesis que atribuye a San Pablo el desbarrancamiento. Ningún trovador ni trovadora entona los versos sino de este modo: “Cuando San Juan se cayó, etc”. En consecuencia, hubimos de concretar nuestras pesquisas en torno a San Juan.
Nuestra primera dificultad fue dilucidar de cuál San Juan se trataba. Existen en el calendario cristiano la bicoca de 49 Santos Juanes distintos, sin contar los 79 Beatos Juanes, que están en aguardo de su canonización. Los Santos van desde San Juan de la Cruz, que era un excelso poeta, hasta San Juan el Enano, cuya fiesta se celebra humildemente el 17 de octubre. ¿A cuál de esos 128 Santos o Beatos Juanes se refería la cuarteta? Ahí estaba el busilis.
Tras largo quemarnos las pestañas escrutando infolios, actas y textos de hagiografía, llegamos a la conclusión de que el San Juan del patatús no había sido otro sino el más eminente de todos, aquel de quien dijo Jesús: “En verdad os digo, no entre los nacidos de mujer ninguno más grande que Juan el Bautista”.
Estaba San Juan sepultado en una cisterna de la fortaleza de Maqueronte, donde lo había metido Herodes, tetrarca de Galilea, en castigo por los sermones que el Profeta pronunciaba para denunciar los pecados de la carne que Herodías, mujer de Herodes, cometía con los capitanes de Asiria, los jóvenes egipcios y unos cuantos caballeros más. Herodes, que a pesor de todo le tenía cierta simpatía al prisionero, permitióle que subiera por la escalerilla hasta el borde de la cisterna y desde allí presenciara la danza que Salomé, hija de Herodías, iba a bailar en honor al Tratarca. Según la versión del escritor pagano Oscar Wilde (cuya lectura desaconsejamos a los menores de 20 años), Salomé, que había heredado los volcanes interiores de su madre, se enamoró de San Juan al no más verle los ojos y gritó desenfrenada: “¡Quiero besar la boca de Jokanahán!”. Empero, la historia auténtica cuenta que Salomé bailó la danza de los siete velos, quitándose velo por velo, hasta quedar como Herodías la echó al mundo. El pobre Bautista, agarrado a la barandilla de la cisterna, soportó los seis primeros velos sin parpadear. Pero cuando estalló debajo del séptimo aquella blancura de paloma y lirio, aquellas sonrosadas redondeces, aquel cuerpo de diosa que jamás la Divina Providencia ha vuelto a esculpir, el Santo soltó el pasamanos, rodó por la escalera que lo sostenía y su cuerpo retumbó en el fonde de la cisterna como un fardo de plomo. Dios, que está en todas partes, contempló la escena e hizo el comentario adecuado.

jueves 30 de agosto de 2007

Presagio

domingo 19 de agosto de 2007

Nuestras luchas con la hidra


He venido pensando mucho sobre el asunto de la identidad estos últimos días, un poco por trabajo, otro poco por psicólogo reincidente y otro poco por curiosidad. Y es que en este mundo fragmentado que vivimos, la identidad está pasando cada vez más a ser un tema central. Soy de los que piensa, no sé bien por qué, que la búsqueda incesante de una identidad coherente es lo que hace al mundo girar, haciendo que buena parte de nuestro comportamiento esté movido por esa necesidad. Ojo que hay una trampa en la palabra coherente, porque no quiere decir, a mi entender, una identidad única, sólida, con sentido. Es quizá una coherencia personal, muy postmoderna, que le de sentido a la vida que nos tocó en suerte en este maremoto informativo que es hoy el planeta tierra.

Es así que, a veces sin desearlo, me tropiezo una y otra vez con el fulano tema, y lo que me lleva a escribir estas líneas es el haberlo hallado en uno de mis constantes regresos a Julio Cortázar.

Uno de sus libros más lúdicos (si es que alguno no lo es), Un Tal Lucas, tiene como primera pieza “Lucas, sus luchas con la hidra” en el que se puede leer lo siguiente:

Ahora que se va poniendo viejo se da cuenta de que no es fácil matarla.
 Ser una hidra es fácil pero matarla no, porque si bien hay que matar a la hidra cortándole sus numerosas cabezas (de siete a nueve según los autores o bestiarios consultables), es preciso dejarle por lo menos una, puesto que la hidra es el mismo Lucas y lo que él quisiera es salir de la hidra pero quedarse en Lucas, pasar de lo poli a lo unicéfalo. Ahí te quiero ver, dice Lucas envidiándolo a Heracles que nunca tuvo tales problemas con la hidra y que después de entrarle a mandoble limpio la dejó como una vistosa fuente de la que brotaban siete o nueve juegos de sangre. Una cosa es matar a la hidra y otra ser esa hidra que alguna vez fue solamente Lucas y quisiera volver a serlo. Por ejemplo, le das un tajo en la cabeza que colecciona discos, y le das otro en la que invariablemente pone la pipa del lado izquierdo del escritorio y el vaso con los lápices de fieltro a la derecha y un poco atrás. Se trata ahora de apreciar los resultados.

Lucas, pobre, lucha igual que nosotros con esa hidra en la que nos vamos convirtiendo cada vez que se nos antoja algo nuevo, o nos hacemos fanáticos de algún producto (a mi me pasa con las Mac y su inmensa carga de identidad, que mi ingenuidad y resignación han decidido abrazar completamente), nos empatamos en la nueva “onda”, nos declaramos a favor de algo y en contra de su opuesto (a veces ni eso logramos y estamos a la vez a favor y en contra de lo mismo, habrase visto).

El truco, probablemente, es saber que está bien ser una hidra de siete o nueve cabezas y que es hasta divertido poder moverse del positivismo al arte pop, del barroco a spider – man, sin que se nos mueva un pelo.
Cerremos este post con algo más del enormísimo Cronopio.

En el espejo del baño Lucas ve la hidra completa con sus bocas de brillantes sonrisas, todos los dientes afuera. Siete cabezas, una por cada década; para peor, la sospecha de que todavía pueden crecerle dos para conformar a ciertas autoridades en materia hídrica, eso siempre que haya salud

viernes 20 de julio de 2007

¡Que lo pario!


Regreso a mi blog con mala onda, pues justo hoy murió el Negro Fontanarrosa, genial caricaturista y humorista, que supo como pocos retratar con inteligencia la realidad de muchos Argentinos. Hincha a muerte del fútbol y de su equipo canalla, intelectual, gran conversador y gran ser humano. Toda una lástima que el mundo, poco a poco, se vaya quedando sin esas figuras. Nos dejó sus libros y sus personajes, a quienes regresaremos con frecuencia para celebrarlo a él.

domingo 10 de junio de 2007

La Emboscada

Se han publicado diversos artículos de opinión acerca de lo acontecido en la AN durante el derecho de palabra de los estudiantes. Quise hacer algún comentario, pero me parece más sano reproducir las palabras de Tulio Hernández, las cuales suscribo a plenitud. Espero sea de su interés.

EL NACIONAL - Domingo 10 de Junio de 2007 Siete Días/21

Siete Días



TULIO HERNÁNDEZ
hernandezmontenegro@cantv.net

La semana que hoy concluye ha ratificado de manera absolutamente transparente la naturaleza del régimen cívico-militar que nos gobierna, las perversas concepciones que tienen sus dirigentes sobre la política y las instituciones democráticas, y, sobre todo, ha puesto en evidencia la pobreza intelectual, el dogmatismo y el simplismo moral sobre el que se ha venido edificando la llamada "revolución" bolivariana.

La gota que rebasó el vaso y ha acelerado la caída de los residuos de la máscara democrática del presidente Hugo Chávez y sus más inmediatos seguidores ha sido la persistencia de las protestas de calle generadas por los estudiantes universitarios en repudio al proceso de estatización del espectro televisivo y, de manera muy especial, la descomunal marcha de las universidades nacionales realizada el pasado miércoles 6 de junio, sin lugar a dudas, una de las más grandes movilizaciones de masas que se recuerde en la historia del movimiento estudiantil venezolano.

Demostrando de manera contundente la fuerza que tienen la protesta popular cuando se realiza de manera responsable y continuada, el novedoso movimiento estudiantil venezolano ha logrado dos cosas al mismo tiempo. Primero, sacar de sus casillas al Presidente de la República generándole uno de los más severos ataques del "priapismo comunicacional" –Pasquali dixit– que padece y obligándole a batir sus propios récords en lo que a obligar el país entero a escucharlo por la fuerza se refiere.

Y, en segundo lugar, le ha asestado severos golpes a la estrategia oficial de no reconocer la existencia del país que le adversa y no concederle el más mínimo espacio de respeto a ninguno de los sectores que expresan su oposición. El primer golpe fue el de, burlando el acordonamiento policial que les impedía el paso, lograr movilizarse hasta el Tribunal Supremo de Justicia y hacer que una comisión de estudiantes fuera escuchada por un grupo de magistrados de la más importante institución judicial del país. El segundo, con una multitud eufórica como respaldo en las calle vecinas, presentarse en la sede del Ministerio Público y hacer que el propio fiscal general de la Nación escuchara las denuncias y exigencia de los dirigentes estudiantiles junto a las autoridades del Universidad Central de Venezuela. Y, el tercero, hacer escuchar una voz disidente en uno de los espacios más sectarios de la institucionalidad pública venezolana, la Asamblea Nacional.

Y ha sido allí, en la Asamblea Nacional, y en la manera como la bancada oficialista –la única existente y dominante– intentó entrampar a los estudiantes que pelean en las calles contra la eliminación del pluralismo informativo, donde mejor se explica cómo entienden la política y cómo manejan las instituciones los ideólogos del proyecto bolivariano.

En lugar de permitirle a los estudiantes ejercer el derecho de palabra que legítimamente habían solicitado, los diputados oficialistas, en lo que suponían sería un ardid genial, intentaron montar una suerte de circo romano en lo que prometía ser la cayapa del siglo –barras rojas rojitas, intimidación policial, claques cuidadosamente preparadas, intervenciones posteriores de los diputados– y en el que se pondría en escena como bien vimos un estudiado ejercicio de descalificación moral –"niños bien", "lacayos del imperialismo", "traidores a la patria" – que es la táctica de debate por excelencia del sector oficial.

Pero no hubo espectáculo en la arena. Los diputados y su público se quedaron con las ganas de ver sangre porque los jóvenes estudiantes no gobierneros, en un arriesgado pero contundente giro de última hora, entendieron a plenitud la emboscada e hicieron presencia en la sala no para participar de la comedia sino para rechazarla recordando que su solicitud no había sido cumplida –habían solicitado un derecho de palabra y no un debate con el sector oficial– por lo que abandonaron la sala no sin antes leer el primer mensaje opositor que ha sido transmitido en cadena oficial.

Lo que vino después fue Goliat contra David. Un largo y deplorable monólogo. Una muestra de cinco jóvenes bolivarianos, especies de réplicas o clones juveniles de Hugo Chávez, hablando como adultos moralistas, fueron pasando uno a uno a exhibir una extensa saga de lugares comunes, seguramente memorizados en las páginas de Los conceptos elementales del materialismo histórico o cualquier otros texto de autoayuda marxista, para demostrar la supuesta ilegitimidad de la lucha de los estudiantes demócratas.

Quedó claro: que los diputados oficialistas no respetan al pueblo salvo cuando está a su favor; que se burlan de las instituciones democráticas y las manejan a su antojo; que usufructúan de manera ventajista y aplastante contra el adversario los recursos del Estado; y, que creen que los demás son pendejos.

viernes 1 de junio de 2007

Lección

“Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma“
“Tengo un sueño“ discurso pronunciado el 28 de Agosto de 1963 por Martin Luther King, Jr.

En estas últimas semanas había perdido la fe. Había llegado a la penosa conclusión de que no tenemos nada que hacer. Me encontré de repente en la más pura indefensión aprendida: concluí que nada de nuestras conductas controlaba lo que nos ocurre. Llegué incluso a mostrar la parálisis que los perros en los experimentos de Seligman evidenciaban cuando se los sometía a pequeñas descargas eléctricas de las que no podían escapar. Además de la parálisis, de la ausencia de respuesta, también empecé a ver cómo mis creencias se me desmoronaban como un castillo de naipes. Empecé a pensar que la salida “debía“ ser violenta, que tras los atropellos y la ya espantosamente evidente complacencia de todos los poderes del estado con y para el proyecto político del presidente Chávez no quedaba más que cerrar los ojos y rogarle a alguien que pusiera una bomba, que lanzara una piedra, alguien en definitiva que se rebelara a la fuerza y que impusiera su idea (y la mía) sobre la de ellos. Caí sin remedio en el pensamiento maniqueo que el gobierno nos ha querido imponer y pensé que ése era el juego que estaba planteado y que había que jugarlo. Pero súbitamente, casi como por sorpresa aparecieron ellos, con sus carnets electrónicos y sus mochilas, y me dieron una de las más sonoras cachetadas que he recibido en mi vida. De golpe y porrazo me regresaron mis creencias, aquellas que tanto defendí cuando como ellos, ocupando el cargo de representante estudiantil ante el consejo de escuela de la escuela de psicología, defendía la no violencia y el diálogo como las únicas salidas para el conflicto político producto del paro petrolero que ya empezaba a hacerse inmanejable. En aquel entonces tan reciente recibí varias veces el mote de chavista, por pedir una y otra vez que saliera de las universidades las respuestas que le corresponden: concertación, análisis, pensamiento, diálogo.

Yon, Stalin y los miles de muchachos que se han plegado bajo la consigna “no somos políticos, somos estudiantes“ nos han dado a todos una lección de altura y madurez que buena falta nos hacía. Nos enseñaron que se puede ser dignos y pacíficos sin que por ello se ceda un milímetro en la lucha por los derechos fundamentales que todos tenemos. Nos recordaron aquellas gestas heroicas del Dr King y su apoyo a la decisión de no usar el transporte público que discriminaba a los negros y de Ghandi protestando pacíficamente contra los atropellos británicos. Pero sobre todas las cosas, le enseñaron a un gobierno ciego y totalitario el inmensísimo poder que tiene la palabra. Ante la grosera e infantil descalificación de la que fueron objeto por parte de los obtusos y lamentables diputados que hoy manejan los piolines (los pocos que les quedan después de delegarlo todo al Sr. Presidente) del poder legislativo, se plantaron con hidalguía e independencia a pedir una simple pero muy poderosa rectificación. La manera como se expresaron, la contundencia con la que respondieron a todas las inquietudes de los periodistas (sobretodo cuando aclararon que no quieren tumbar gobiernos ni convocar paros) y la altura de sus peticiones fue demasiado para este gobierno que sólo sabe moverse en el conflicto, con la amenaza como herramienta fundamental. Tan poderosa fue su manifestación de humanidad y civismo, que el gobierno sólo pudo esgrimir como respuesta a sus peticiones una serie de cobardes negaciones escudadas bajo centenares de policías y militares. ¿Quién necesita cuadrillas de policías antimotines para recibir a un grupo de estudiantes cuya única petición es no ser menospreciados ni discriminados en su derecho a protestar?

Es claro: este gobierno busca reducir todo al conflicto, a la guerra ficticia entre pobres y ricos. Si se los saca de ese terreno y se los coloca en el terreno de la inteligencia y la dignidad, quedan mudos, desarmados y atemorizados.

lunes 28 de mayo de 2007

Sin desperdicio


Sé que estoy reiterativo. Sé que me repito una y otra vez. Pero en días tan nefastos como los que estamos viviendo, no podemos dejar de decir lo que sentimos. Comparte con quienes quieran asomarse a esta página una entrevista al Dr. Pascualli que refleja perfectamente la idea de libertad que defiendo y que creo ha sido mutilada con la arbitraria decisión ejecutada por chávez y sus funcionarios. Léanla, no hacen falta palabras para explicarla. Las negritas son mías.
Saludos.
Cronopio

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Entrevista Antonio Pasquali, investigador de la comunicación
"Si antes hubo una TV comercial ahora tenemos una ideológica"

El catedrático pasa revista a los aportes de RCTV y mira hacia el futuro (Gil Montaño)

"El régimen está intentando saturar el entorno mediático, ya controla diez de las doce emisoras TV/VHF"

JOSÉ ANTONIO AZOPARDO

EL UNIVERSAL - 28/05/07

Para el doctor en Filosofía Antonio Pasquali, el fin de las transmisiones de RCTV va más allá de lo coyuntural. El experto, que ha sido constante estudioso y riguroso crítico del desempeño de la televisión privada en Venezuela, subraya las consecuencias de la medida gubernamental.

"El cierre de esa planta, querido por el autócrata para quitarse de encima una estorbosa y eficaz competencia, le produce al país un inmenso daño democrático por grave y compulsiva reducción de su capacidad de disentir, mientras le asegura otra gran cámara de resonancia a la voz del amo", afirma Pasquali.

-¿Cuál es el aporte de RCTV?

-Es sumamente difícil de cuantificar o calificar. El canal 2 irrumpió con fuerza comercial inmediatamente después de que Pérez Jiménez inaugurara el canal 5 en noviembre de 1952, y a él debemos una parte sustantiva de todo lo bueno y lo malo que trajo la televisión al país. Personalmente, sigo creyendo que lo negativo priva sobre lo positivo y que la predominante televisión comercial no estuvo a la altura del tremendo y exitoso esfuerzo democrático, educativo y cultural del país entre 1958 y 1998. Llegaron a difundir hasta once mil horas anuales de telefilmes norteamericanos, desfiguraron el mercado publicitario nacional acaparándolo hasta en 85% e impidieron que un servicio radiotelevisivo público mejorado los obligase a mejorar a la vez su programación. Pero dentro de sus límites crearon una tradición, un mercado e indudablemente un know-how.

-Ud. ha criticado muchas veces el desempeño de RCTV y de la televisión en Venezuela. ¿Las faltas de las televisoras justifican la decisión de no permitir que operen?

-Con los principios no se bromea. Recordemos siempre aquella frase atribuida a Voltaire o a Lincoln: "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero daría mi vida para que lo puedas seguir diciendo". Hay que defender la libertad incluso de aquellos que estarían menos dispuestos a defender la tuya. No retiro ninguna de las críticas dirigidas a la radiotelevisión comercial del país, pero debo reconocer con lucidez que ese problema ha adquirido con el régimen chavista una dimensión estrictamente política, y que en nombre de algún falso moralismo deberíamos expresar contento por esa suerte de vendetta siciliana que es el cierre de RCTV. No, el chavismo no está rescatando nada y lo está empeorando todo¿ El daño cultural que produjo al país medio siglo de martilleo de las cuñas comerciales es pecatta minutta comparado con el incesante adoctrinamiento ideológico, el odio de clase y la demonización de la oposición que lleva adelante el régimen. Uno se pregunta a veces si el "odio entre sus habitantes", la divulgación de "informaciones falsas" o el "exponer al desprecio u odio público" que los artículos 286, 297-A y 444 del Código Penal -reformado en octubre de 2004 por Carreño, Flores, Maduro, Tascón y Varela condenan con 1 a 6 años de prisión- no debería aplicarse en primerísimo término a sus propios autores, incluso al ciudadano presidente de la República.

-¿A dónde se dirige la estrategia comunicacional del Ejecutivo?

-Es una estrategia puesta negro sobre blanco por los Izarra padre e hijo, y ratificada por los hechos: asegurar al régimen una hegemonía comunicacional. Si antes hubo una de sello comercial, ahora tenemos otra y más pesada de corte ideológico. Esta estrategia comprende, por un lado, una minimización de las voces opositoras, y por el otro una maximización de la voz del amo. El cierre de RCTV coincide con la decisión presidencial de convertir Aló Presidente en programa de hora y media diaria y de incrementar el número, frecuencia y duración de las cadenas, que ya promedian unas 200 al año. Insisto en la coherencia y complementariedad de estas dos caras de una misma moneda.

-¿Por qué?

-El régimen está intentando saturar el entorno mediático, ya controla 10 de las 12 emisoras TV/VHF y avanza con estrategias diferenciadas (bozales publicitarios, multas, amenazas y cierres) hacia un control de contenidos de la gran mayoría de los medios de comunicación del país, dando así cumplimiento al totalitario Art. 208 de la Ley de Telecomunicaciones de 2000.

-¿Quién debe vigilar a los medios? ¿El Estado o la sociedad?

-Según las doctrinas clásicas, de Adam Smith a Horkheimer, hay democracia donde los medios en manos privadas aseguran una honesta pero severa acción de watch dog o perros guardianes de la acción del Estado. Pero esos medios, a su vez, deben estar sometidos al escrutinio permanente de los ciudadanos, pues su rol esencial es un rol vicarial, de portavoces de la colectividad en la cual actúan. Lo que debe quedar claro: allí donde el Estado logra controlar los medios ya no hay democracia.

-¿Qué recuerdos personales guarda de RCTV?

-Variados y contradictorios como en muchos, supongo. Recuerdo con gran nostalgia la poética figura de Amador Bendayán, del que siempre pensé que en otro contexto hubiese llegado a ser un grandísimo actor de estatura internacional. Pero también guardo en memoria aquel crimen de lesa cultura que consistió en retransmitir la pisada de Neil Armstrong sobre la Luna, el 20 de julio de 1969, con una propaganda de Viceroy en la esquina superior izquierda de la pantalla.

-Según Gaceta Oficial, TVes está adscrito al Estado. Depende económicamente del Poder Ejecutivo y el Presidente controla su destino. ¿Puede así cumplir su pretensión de ser una televisora de servicio público?

-No puede, lo de "servicio público" es una farsa más de las tantas del régimen. TVes ha sido diseñada en Miraflores, tiene un consejo directivo de cinco funcionarios de gobierno y dos amigos de la causa, el Presidente puede matarla de un simple pollice verso como los emperadores romanos en el foro, y su dirección ha sido confiada a un ex funcionario de Radio La Habana Cuba. Una televisora de servicio público es una emisora independiente de todos los poderes, que no recibe órdenes de palacio. Debe asegurar el mismo servicio a todos los habitantes de un país (universalidad), ininterrumpido (continuidad), diferenciado por necesidad socio-cultural de la población (versatilidad) y actualizado tecnológicamente (adecuación)... Algo pues imposible de obtener mientras el Presidente sea jefe de facción y rehúse ser Presidente de todos, democrático en una palabra.

Canción de Alicia en el País

Quién sabe Alicia, este país
no estuvo hecho porque sí.
Te vas a ir, vas a salir
pero te quedas,
¿dónde más vas a ir?
Y es que aquí, sabés,
el trabalenguas trabalenguas,
el asesino te asesina
y es mucho para ti.
Se acabó ese juego que te hacía feliz.

No cuentes lo que viste en los jardines, el sueño acabó.
Ya no hay morsas ni tortugas.
Un río de cabezas aplastadas por el mismo pie
juegan cricket bajo la luna.
Estamos en la tierra de nadie, pero es mía.
Los inocentes son los culpables, dice su señoría,
el rey de espadas.

No cuentes lo que hay detrás de aquel espejo,
no tendrás poder
ni abogados, ni testigos.
Enciende los candiles que los brujos
piensan en volver
a nublarnos el camino.
Estamos en la tierra de todos, en la mía.
Sobre el pasado y sobre el futuro,
ruinas sobre ruinas,
querida Alicia.

Quién sabe Alicia, este país
no estuvo hecho porque sí.
Te vas a ir, vas a salir
pero te quedas,
¿dónde más vas a ir?
Y es que aquí, sabés,
el trabalenguas trabalenguas,
el asesino te asesina
y es mucho para ti.
Se acabó ese juego que te hacía feliz.
Se acabó.
Se acabó.
Se acabó ese juego que te hacía feliz...

Serú Girán

domingo 27 de mayo de 2007

Click


Puedes decidir qué quieres que yo vea o no vea, pero no me puedes obligar a mirarte. Cuidado. Hago click. Te apago. Alberto Barrera Tyzska

Debo empezar estas líneas diciendo que no me gusta la programación de RCTV. Siempre me quejé del programa del Sr. Miguel Angel Rodríguez y su manera de llevarlo, de un tiempo a esta parte dejó de gustarme el humor de la Rochela y la única telenovela que vi por ese canal fue Por Estas Calles. Tampoco me gustó Aprieta y Gana, Quien Quiere Ser Millonario terminó por aburrirme, no veía nunca El Observador y Loco Video Loco se me fue haciendo vulgar y poco cómico. En realidad – justo es decirlo – la televisión abierta venezolana me parece toda pésima, de mal gusto y aburrida. Pero ese soy yo. A mi, con hacer clic en el control remoto me basta para no ver aquello y escudarme en alguno que otro canal de cable o en la seguridad de una película alquilada. Lo que importa de todo esto está justamente en ese clic, en el acto voluntario y consciente de hacer el zapping como a uno mejor le parezca. En la potestad de decidir si lo veo o no. Incluso en la potestad de quejarme abiertamente de la programación del canal como dije que lo hacía. Tampoco veo el canal 8. El Sr. Mario Silva me causa el mismo rechazo que el Sr. Rodríguez. A ambos los encuentro soeces, cursis y exagerados. Por eso decidí no verlo ni a uno ni al otro.
A mi me gusta decidir qué hacer con mi vida, en todos los aspectos que ella abarca. Desde el chocolate que me como hasta la profesión que ejerzo. Detesto y desconfío de aquellos que vienen a indicarme el “buen camino“, a enseñarme cómo distinguir lo bueno de lo malo. No creo en los moralismos impuestos, ni en los cánones de ningún tipo. Prefiero equivocarme luego de hacer un análisis propio, que creerme en lo cierto tan sólo por seguir de manera ciega los dictámenes de un tercero. Disfruto cuando tengo la posibilidad de disentir en cualquier materia, siempre reconociendo mis limitaciones. Esa es para mi la esencia detrás del concepto de libertad: poder elegir. El cierre de RCTV y la próxima inauguración de TVES, el cual se pronostica como uno más de los brazos comunicacionales de la revolución bolivariana cuyo objetivo será siempre la ideologización, la homogenización del pensamiento, constituye para mi un atropello sin precedentes en la historia del país, y aún con todos los defectos que el canal de Quinta Crespo tiene para mi, siempre es preferible poder decidir no verlo, que ni siquiera tener esa opción. Lo mismo pienso para el canal del estado, VTV, el cual no veo ni por equivocación. Tan grotesco sería el cierre de la planta del estado como lo es el cierre del canal 2. Estamos caminando firmemente al oscurantismo bolivariano. Estamos dejando en manos de un grupete de personajes fanáticos nuestro albedrío, dando pie de esa manera a la instauración progresiva de un nuevo tipo de fundamentalismo. Pronto en Venezuela las cosas, los hechos, las personas, serán evaluadas bajo la dicotomía revolucionario – contra revolucionario, pudiéndose eliminar todo aquello que no cumpla con la moral que ellos proponen. Cada vez más nos iremos asfixiando bajo el corset del pensamiento único del Tte Cnel Chávez, que se afribuye ahora la posibilidad de dictaminar qué cosas están bien y cuales están mal. Lo peor es que cuando nos demos cuenta, posiblemente no tendremos manera de decirlo ni de actuar para remediarlo.

viernes 25 de mayo de 2007

Escape


Me quiero ir. Ya es definitivo. He luchado contra todo tipo de ideas y señales que me hacían pensar que irme era lo mejor, pero fracasé. No puedo pensar más que en una cosa, quizá la más importante, para quedarme: mi gente. Mi gente en todo el sentido que el término permite. Mis amigos, mi familia (la que por nacimiento me tocó y la otra, la que adopté y me adoptó), mis colegas, mis compañeros de trabajo, mis profesores.
El resto, todo lo demás, es prescindible en este país. Porque tristemente se ponen en la balanza todas esas cosas y siempre termina pesando más la delincuencia, el atropello, la política deleznable del neo – caudillismo bolivariano, tan repleto de odio, de clichés y de sin sentidos. No hay manera de resolver el dilema que supone decidir entre vivir cerca de los que uno quiere, pero sumergido en el temor, el odio y la incertidumbre o vivir lejos pero en una sociedad con todas sus letras. No se puede. Es uno más de esos malditos dilemas en los que no se puede aplicar lo que los gurús de las estrategias (con sus frases característicamente cursis) llaman ganar – ganar. El emigra siempre pierde. Irse siempre es malo. Lo que ocurre es que a veces es menos malo que quedarse. Lo que transforma todo el asunto en lo contrario, es decir, es el perder – perder.
Yo soy hijo de inmigrantes. Hace 32 años aproximadamente mis padres, viviendo bajo el régimen nefasto de Isabel Perón y su Rasputín argentino, José López Rega, tomaron la decisión de irse del país, atraídos por la bonanza petrolera que en aquel entonces se vivía en Venezuela. Atrás dejaron a su familia y sus costumbres, pero también dejaron temores, incertidumbre y conflictos que pronto cambiaron por una mejor calidad de vida. Hoy es difícil evaluar si su decisión fue correcta. De haberse quedado, hubiesen vivido la sangrienta dictadura militar de Jorge Videla, la guerra de las Malvinas, las fuertes recesiones económicas y la debacle financiera consecuencia de las estrategias menemistas. Nunca pensé que yo también debería evaluar la posibilidad de levar anclas. Sé muy bien lo que significa vivir lejos. Aprendí a querer a gente con la que nunca viví. Aprendí a vivir con la idea de que los abuelos y los primos estaban siempre lejos. Aprendí a compartir culturas, a no ser nunca enteramente venezolano ni completamente argentino. Viví en la mitad y hoy, posiblemente, deba partir una de esas mitades en dos.
Debo irme y entender que quizá lo mejor es no ser nunca de ningún sitio. Intentar anestesiar la memoria, domar la nostalgia que se empieza a sentir apenas se comprende que la huída es posiblemente el menor de los males. Entender que quizá sea éste un sacrificio que se hace en nombre de los que todavía no llegan.

lunes 7 de mayo de 2007

La democracia del siglo XXI